Francisco
Francisco pide arrodillado en la esquina de la Calle Mayor con Ramón y Cajal. Su chaqueta y barba le dan un aire de otros tiempos. Es educado y amable y se ha granjeado las limosnas de los vecinos. Todos le aprecian por su buen talante. Su vida no ha sido muy placentera. Siendo huérfano ingresó en el centro de acogida Nuestra Señora del Tránsito en Zamora, en pleno centro de la ciudad. Era la típica institución de monjas que recogían niños sin destino. Allí estudió hasta sexto y, después, empezó su vida en la calle. Vive y duerme en alcantarillas acompañado de un palo que utiliza para ahuyentar las ratas. A veces los vándalos han hecho mella en su vida y en su rostro. Varias veces ha salido huyendo entre las llamas de sus pertenencias o ha perdido sus pocos enseres en alguna tormenta inesperada. Los municipales le echan de vez en cuando de su lugar de trabajo, más por compromiso que por otra cosa. Él lo comprende.


Por Navidad, cada año, me regala unos dibujos hermosos y que quiero compartir con vosotros. Están hechos con bolígrafos Bic y en ellos se ha dejado algo más que la vista. Ahora está estudiando con un compañero el alfabeto de la cábala y me ha prometido el dibujo de mi nombre un día de estos.
Gracias Francisco.
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La banda sonora de las novelas de John Connolly
Conoce la librería de Javier y llévate el CD de John Connolly “Into the Dark” de regalo, sin sorteos.
La editorial Tusquets ha tenido el detalle de obsequiarme con 20 discos del cantante, compositor y escritor John Connolly. Estos ejemplares los regalaremos a aquellos amigos que se acerquen a la librería a comprar cualquiera de los libros del gran catálogo editorial que tiene Tusquets, sin necesidad de que sean del autor del disco. La música de este autor se mueve entre la clásica canción country americana y las baladas irlandesas, con unas entonaciones que nos hacen recordar los buenos tiempos de U2 y a Joy Division. Un buen disco.
La oferta terminará en el momento en que se acaben los CDs.
John Connolly es un escritor dublinés nacido en 1968. Estudió filología inglesa en el Trinity College de Dublín y posteriormente periodismo. Habiendo empezado en el mercado laboral como funcionario y empleado en
Harrod’s en Londres acabó como periodista a tiempo libre en el
Irish Times. Sus novelas, ambientadas todas en Estados Unidos en donde pasa grandes temporadas, cuentan con el siempre protagonista Charlie Parker, alias
Bird, y son el prototipo de la nueva novela negra norteamericana. A lo largo de su vida ha obtenido prestigiosos galardones.
Tusquets ha publicado en España:
Todo lo que muere
El poder de las tinieblas
Perfil asesino
El camino blanco
El ángel negro
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La música de la librería: Yo-Yo Ma
Obrigado Brazil (Sony Classical), 2003
Sirva este primer párrafo para estar eternamente agradecido a mi amigo Carlos por este regalo.
El disco es cuestión es un amplísimo recorrido por las diferentes músicas de Brasil, sin merma por las costantes diferencias de ritmo de un tema a otro y sin tener un mínimo momento de aburrimiento. No hay una sola canción que desmerezca del CD o que no capte nuestra atención. Si bien Yo-Yo Ma ya era conocido por su prestigiosa habilidad en la interpretación clásica con abundantes discos que lo atestiguan, de los que los conciertos de Brahms son mis preferidos, esta incursión en la música étnica es inmemorable. Y hay que leer los créditos del disco para quedarse perplejo ante los músicos que le acompañan en esta aventura. Aunque el tema más Jobinero es “Chega de Saudade” con una preciosa Rosa Passos emulando a Astrud Gilberto, no puedo dejar de oír a todas horas “Salvador”, ese indescriptible dueto con Egberto Gismondi, que por sí solo justifica su compra. Son nada menos que 16 temas de oro que no tienen desperdicio.
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Mis críticas: Catedral
Cathedral
Raymond Carver (Compactos Anagrama)
Traducción de Benito Gómez Ibáñez
206 Páginas - 6,50€
Volvemos a releer. Esta vez es Catedral de Carver. Podría ser Catedral como cualquier otro del autor. Me hubiera dado lo mismo haber cogido De qué hablamos cuando hablamos de amor, Tres rosas amarillas o el ya famoso título por la expresión del rey ¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor? Incluso la antología de cuentos Short Cuts, texto literario de la aclamada película de Robert Altman “Vidas cruzadas”, me hubiera servido. Cualquier libro de relatos de Raymond Carver es significativo e interesante.
En mi vida he tenido dos escritores que me han marcado por sus relatos cortos. El primero es, sin lugar a dudas, Julio Cortázar y el segundo Raymond Carver. No hay ningún otro autor de relatos cortos que me haya marcado como estos dos. A Cortázar tuve el placer de leerlo en su integridad en 1998, cuando Alfaguara sacó los dos fantásticos tomos de sus Cuentos Completos. Una joya para tener siempre a mano. Y al poco leí toda la obra de Carver. Si bien ya conocía alguno de los trabajos al haberlos leído al poco de acabar en la universidad, no fue sino cuando Anagrama publicó su obra completa cuando tuve el placer de disfrutar con su lectura.
Y decir disfrutar no es lo correcto. Carver es un autor inquietante. Si los que dicen que Stephen King es el maestro del terror cotidiano leyeran a Raymond Carver cambiarían de opinión. Dijéramos que es como comparar una película de sangre y sustos con cualquiera de la obras de suspense del maestro Alfred Hitchcock. La noche y el día. Y desde que leí el cuento “Parece una tontería” hay una nube negra sobre mí. Una nube que me acompaña allí donde vaya.
La escritura de Carver es concisa y meticulosa. Es como si un cirujano, con el más afilado escalpelo que pudiéramos encontrar, diseccionara la vida cotidiana con la mayor de las frialdades. Sus relatos son fotos instantáneas de la vida más vulgar. Y en esa particularidad se basa el desasosiego que crea. Todos nos podemos ver retratados en esos relatos. Todos podemos encargar una tarta para un cumpleaños, todos podemos perder el trabajo en algún momento, extraviar un reloj en el vagón de un tren o a todos se nos puede acabar el contrato de alquiler. Cualquiera de estos acontecimientos, nimios en la vida de una persona normal, puede ser el comienzo de un quiebro impensable en nuestra existencia. Y esa lotería de la vida, ese trastoque de nuestra cotidianeidad que nunca llegamos a pensar, es lo que nos muestra Carver en sus relatos.
Por poner un ejemplo. Siguiendo con el relato “Parece una tontería”, no he podido dejar de pensar en él cada vez que encargo una tarta. La desdicha de una familia empieza el día en el que la madre de Scooty encarga una tarta para su cumpleaños. Ese día, al poco del encargo, el niño sufre un atropello y queda inconsciente. El chico ingresa en el hospital y los padres se desesperan por su estado, que no mejora según transcurre el tiempo. Al turnarse al ir a casa, los padres reciben llamadas desconcertantes de un hombre diciéndoles “su Scooty, lo tengo listo para usted”. En el estado de shock de los padres las llamadas se convierten en algo macabro e inexplicable. La tensión va creciendo según se van decantando los acontecimientos y acaba el episodio con un final inaudito. Inaudito pero veraz. Como veraces son cualquiera de las historias que nos cuenta.
Carver nos deja siempre pensativos, planteándonos esos giros inesperados de la vida. A la mínima de cambio. ¿Es existencialista?, ¿es pesimista? No, no lo creo. Pienso que es realista, que es mucho peor que todo lo anterior junto. Nos hace reflexionar sobre la fragilidad de nuestra existencia, sobre esos pequeños detalles que nos pueden dar un cambio absolutamente insospechado a nuestras vidas . O nos pueden sumir en la mayor de las desdichas. Quizás los relatos de Carver, ese patchwork literario de su obra, no sea para todos los paladares. Sus obras, breves, no tienen un principio ni un final, son trazos de nuestras existencias, de estas vidas tan monótonas que llevamos y que sin embargo están totalmente unidas al mayor de los cambios en cualquier momento. En la obra de Carver hay un transcurrir, no una trama. Y eso es lo que me gusta del escritor. Un escritor cada vez más valorado por crítica y público. Y, desgraciadamente, cada vez más actual.
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La música de la librería: Josh Rouse
Subtítulo (Nettwerk Records), 2006
Josh Rouse es un músico de procedencia Nash ville, aspecto que se deja oír sin duda en su música, y que se ha afincado en una aldea en el País Vasco hace poco. Y es allí donde ha cogido inspiración para éste su último disco. En él hay reminiscencias de Jack Johnson y su gran amigo John Meyer, incluso me atrevería a decir que hay temas que suenan totalmente a ese gran músico norteamericano. Aún y así, la música de Josh es tremendamente fresca, variada y con unos acentos de soft music muy de agradecer. En el disco en cuestión, de título español, se incluyen dos temas asimismo con experiencias en este país y su sonido es muy agradable y eminentemente electroacústico. Para los amantes del dúo Seals & Crofts y los añorantes de la música tipo Nashville con steel guitar tienen aquí una buena compra ineludible.
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Speakers’ Corner: Lectura inútil, lectura útil

Lectura inútil
Volver a leer pasados los años un libro que en su día nos gustó, es algo así, creo que es válido el símil, como reencontrarse con una novia de juventud y que el tiempo ha puesto en su sitio. Lo digo porque ambas cosas me han dejado un sabor parecido.
Hace unos días entre un montón de libros que han venido a mis manos, no hace al caso cómo, encontré un ejemplar que hace años leí con interés, no sólo por su trama, sino también por la época en que el autor, de pasajera fama, situaba los personajes. Al ver los títulos, pues la obra constaba de dos tomos, sentí curiosidad y me puse a leerlos. Según me adentraba en la lectura mi interés fue decayendo. El libro es el mismo, el autor también, la historia no ha variado un ápice. Entonces. ¿He sido yo el que ha cambiado? Reflexiono. La vida se compone de las experiencias que yo como persona he tenido, de lo que está detrás de mí, de mi pasado, lo que no es renunciable, y que constituye ese repertorio de usos intelectuales de todo tipo que me han configurado. Han hecho de mi lo que soy. La vida, como la salud se vive y se pierde día a día. Este goteo imperceptible no permite distinguir entre ayer y hoy. ¿Es ese fluir el que nos transforma? Lo cierto es que no percibo el libro de igual manera ¿Qué ha pasado? Me pellizco y la realidad que creo sentir de mi es la misma. O ¿es que el libro ha cambiado? No. El libro es el mismo, sólo el papel amarillea. Ha envejecido en su aspecto como yo, pero sigue siendo el mismo. Yo sí que no soy el primitivo lector de la saga. La vida humana no es una entidad que cambia accidentalmente, sino, al revés, porque en ella su esencia es precisamente cambio creando en cada momento nuestra propia identidad. ¿Qué me gusta ahora? Quizás una lectura que ofrezca otros temas y otras perspectivas de la existencia, con otros tintes, que sea más que una narración, que permita ver la vida, como pura ocasión y al hombre como ente creador de su propia entidad. ¿Es así? O alucino.
Cierro el libro y lo sitúo en el hueco de donde salió. Me voy a dar un paseo. El día es luminoso y me pongo las gafas oscuras como siempre. Son un recurso, hasta para templar el ánimo.
Lectura útil
Vuelvo sobre mis pasos. Hace unos días comencé a leer un libro que había leído hace años y me fue imposible terminarlo. Sin embargo con el último que he rescatado, la suerte ha sido diferente. He acertado. Por circunstancias, que no hacen al caso, multitud de títulos que rodearon mi juventud, han vuelto a mí poder. Excelentes obras, de reconocidas firmas que hace tiempo campean en los anales de nuestra literatura. Ya sabemos que las modas eclipsan cíclicamente a muchos autores, que sin embargo, reaparecen después de una ausencia, a veces larga, al escenario literario. Digamos que, como las fases lunares ocultan a nuestro satélite, que vuelve a nosotros pletórico, inexorablemente cada veintiocho días. Este libro contiene imágenes familiares o íntimas para muchos. Describe con fuerza muchas cosas. Su prosa es cortante, de período corto, muy apropiado para sugerir los rasgos de un seco y duro paisaje de la meseta, a veces concreto, fácil de situar en el mapa, otras geográficamente indefinido, pero dramático por su trazo recio, oscuro, descarnado con unos tintes de aguafuerte goyesco, que toca la fibra cordial, que eriza el vello y conmueve el ánimo. Es tan sugestivo su léxico, tan rico, que el profundo tañido de unas enormes campanas catedralicias que describe, parece oírse, solemne, en nuestro oído interior, al lado del breve sonar de la campanita de un modesto y desvencijado convento de monjas de la caridad, que el autor sitúa en las afueras de una ciudad, cualquiera de la meseta. Las pisadas de las caballerías, el ruido de los carros sobre un empedrado irregular, los desniveles de las cuestas que circundan la villa y desembocan en un terrible e impasible acantilado. El viento invernal que sopla inclemente o el tibio perfume estival de las noches estrelladas, que se perciben indistintamente por las tortuosas callejas del lugar, propone unos perfiles literarios tan plenos, que invitan a meditar voluptuosamente sobre las palabras que engendran esos paisajes interiores, lo que nos apunta que la vida es siempre concreta y lo es la circunstancia que tan breve podemos disfrutar. Hay en el libro más cosas, tan hábilmente traídas, descritas con tal precisión, que su lectura hay que lentificarla, volver sobre ella, meditarla sin agobio, para saborear todo lo que encierra, los ruidos, los perfumes, las luces, los paisajes y el humo negro de una destartalada locomotora que cruza el llano para ocultarse en la siguiente curva, mostrando sólo el farolillo rojo del convoy. Todo ello trasladable a la pequeña parcela de nuestra existencia, necesitada de horizontes, cuyas dimensiones ideales caben en un relato, pero cuya realidad espiritual es mucho mayor que la que cada día nos ofrece la vida. Y así desgranamos nuestra existencia.
José López Estrada.
© 2008 - José López Estrada
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Mis críticas: La vendedora de huevos
Eve’s story
Linda D. Cirino (Nabla Ediciones)
Traducción de Irene Muzas Calpe
206 Páginas - 14 €
Si nos parecía que el tema ya no daba para más, estábamos equivocados. Las desgracias del pueblo judío en el amanecer de la ideología nazi tienen otro título estelar en la literatura, y ese no es otro que “La historia de Eva”, un deliciosos libro aparecido en España con el título de “La vendedora de huevos”.
¿Por qué recomiendo este libro entre los tantos que salen al cabo del año sobre el tema de la persecución al pueblo judío en la época nazi? Porque es bien diferente en la forma y en el contenido de todos los otros.
Fundamentalmente es una breve novela totalmente planificada para hacernos sentir. Simplemente hacernos sentir. Eva, nuestra protagonista, es una mujer de campo alemana que vive cercana a la Selva Negra. Una mujer cuyas únicas inquietudes salen del trabajo de la granja y que vive completamente aislada, en 1936, sin saber nada de los movimientos políticos que se están cociendo en su país. Su vida marital acabó en el momento de dar a luz a sus dos hijos, unos vástagos que acuden al pueblo a estudiar y se sienten deslumbrados por la ideología de las juventudes hitlerianas, en cuyas filas acabarán sumidos para desconcierto de su madre. El marido es llamado a filas y desaparece de su vida. Las pocas cartas que de él recibe sólo hacen alusión a las cuentas del negocio. Y son bien escasas. Y la historia de esta mujer es el sinónimo de la rutina de una pequeña y mísera granja y de la carencia sentimental y de afecto que reina en su existencia. Hasta que aparece en ella un judío, Nathanael, al que esconde en el gallinero. Un pequeño recinto del que no puede salir y en el que excava un pequeño zulo en donde refugiarse en caso de peligro.
Lo que puede ser el comienzo de una clásica novela de intriga política deriva enseguida a otros derroteros mucho más atrayentes. Una novela de ansiedades y de inquietudes. Una obra que indaga sobre la maduración y el despertar de una mujer a los problemas que se le avecinan y que transformarán todo su mundo. La falta de amor y de roce puede ser el factor que decida la ayuda que prestará a nuestro otro protagonista. Pero la situación se hace cada vez más insostenible. El amor no puede ser la causa única de retener a este hombre. ¿Será el egoismo por poseerlo lo que le retenga? Su vida peligra tanto como la del judío y ha de adoptar alguna resolución drástica. Y si logra huir Nathanael, si logra alcanzar la felicidad, será la condenación y desdicha de ella. Pero surge una nueva complicación al hacer acto de aparición una pequeña niña acogida en la granja. Y este hecho será el detonante de una trágica decisión.
Una muy buena novela llena de pura tensión. Pero este drama personal es más de sentimientos encontrados que de tema político. Y el sincronizado ritmo en el que navega la obra nos hace sentirnos desesperados y agobiados por saber su resultado. En pocas novelas he ansiado saber de una manera tan acuciante el desenlace. Las abundantes escenas de ansiedad y posibles problemas en la trama de este relato escenificado en un microcosmos agobiante le hace ser muy diferente de lo anteriormente publicado. Nada en el pequeño recinto que representa esa granja puede estar exento de grandes cambios por el simple hecho de ciertos e inoportunos acontecimientos.
La autora, Linda D. Cirino, nació en Brooklyn en 1941, descendiente de unas familias judías de origen polaco y que se establecieron en Estados Unidos a principios del siglo pasado. Fue una gran escritora de ensayo totalmente desconocida para el popular mundo de las Letras hasta que escribió ésta, su primera novela. Ante la imposibilidad de publicar en su país, envió la obra a Inglaterra. Su texto fue reconocido como de gran calidad y pasó a ser publicada en 1997 con el nombre “The egg woman”. A raíz de una entrevista en una revista en Edimburgo su popularidad se extendió por toda Europa, excepto Alemania, y llegó a EE.UU. Habiendo recibido un ejemplar unos editores de Ontario pasó casi al acto a ser publicada para todo el mercado americano con la condición del cambio de título a “Eve’s story”. La popularidad le valió de poco a la escritora ya que murió en 2007 no habiendo escrito otra obra de ficción.
Hay mucha sensualidad en esta breve novela. Tanta como tensión contenida. Y la autora es una buena dosificadora de momentos. Una novela para no dejar de leer hasta la última frase del libro. Muy recomendable.
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Letras de canciones



Hace tiempo que vengo buscando publicaciones que recopilen las letras de las canciones de ciertos cantantes y grupos. Antes, en los tiempos de los discos de vinilo, con esas generosas carpetas, se podían leer las letras sin problema en los encartes que acompañaban o en la parte trasera de la carpeta. Con la llegada de los CDs, y sus pequeños estuches de plástico, los créditos fueron escatimando las letras de las canciones y, cuando venían, tenían un tamaño que era ínfimo. Imposible de leer o de seguir al autor a través del disco.
Por suerte hay una editorial, Fundamentos en la colección Espiral, que tiene publicadas las letras de las canciones y poemas de la mayoría de los cantantes que merecen la pena. Y no solamente de los más actuales. Podemos encontrar las letra de las canciones de Edith Piaf, por ejemplo, y que vienen acompañadas de su texto en idioma original, el año de la publicación de cada una y una biografía de la gran artista. De reseñar son los libros de poemas de Jim Morrison, el llorado cantante de The Doors, o las canciones de Leonard Cohen, todas en unos muy baratos y manejables volúmenes y en edición bilingüe. Para otros intérpretes consultar a través de la página Web o en la propia librería.
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Mis críticas: El cuento número trece

The thirteenth tale
Diane Setterfield (Lumen narrativa)
Traducción de Matuca Fernández de Villavicencio
480 Páginas - 21,90€
De niña pensaba que las historias eran fenómenos naturales, como las plantas o el tiempo, y que los escritores eran meros escribas. Tal vez sea cierto.
Ni tan siquiera acabamos de coger el libro en nuestras manos cuando ya vemos que es algo que no es de este tiempo. Su diseño de portada, su tipografía, el delicioso papel de las contraportadas y esa cinta de lectura de seda color burdeos. Se nota un cierto cariño en su edición, y ello es debido a Silvia Querini, un exquisito espíritu que merodea por la colección de novelas con la que comienza este “Cuento número trece”. Esta editora de Lumen, enamorada de los libros, ha creado una serie que rezuma buen gusto en su puesta en el mercado y en su elección de obras. Al poco sacó “La ladrona de libros” y “Un árbol crece en Brooklyn”, a las que en este próximo octubre se unirá una nueva novela de raíces indias.
Pero no es únicamente el aspecto externo lo que encandila de esta obra. No hemos empezado a leer los primeros párrafos y ya saboreamos un cierto aire gótico de novela decimonónica de suspense. En este relato salen a colación Jane Eyre, Cumbres borrascosas, Rebeca, La Dama de blanco… un sinfín de obras imperecederas con las cuales está en deuda la obra en cuestión. Y no es para menos ya que la autora es una gran amante de este tipo de literatura.
Diane Setterfield es una profesora inglesa afincada en la campiña y que da clases de literatura en la universidad de Harrogate, una pequeña ciudad en el condado de Yorkshire y que en su tiempo fue famoso por los baños turcos que alojaba. Diane es profesora de francés y de literatura francesa, especializada en André Gide, en dicha universidad. Hace años, su pasión por la novela gótica la hizo tomar una sabia decisión. Pidió una excedencia de cinco años y se puso a escribir esa historia que desde hace años tenía en mente. La acabó y, con el entusiasmo de editores y críticos, salió a la venta y se convirtió en un éxito de ventas en todo el mundo literario. Se dio el gusto de recorrer la mayoría de los países firmando ejemplares, uno de los cuales tengo el placer de poseer en mi encuentro con ella en Barcelona, y después vuelta al trabajo. Así de sencillo y de increíble. Tengo entendido que está en mente una segunda novela que esperemos vea pronto la luz.
La novela no es en definitiva sino las memorias de una exitosa escritora a punto de morir. Encarga a una joven especializada en biografías, y con la cual tiene más relación que lo que parece en una primera ojeada, que transcriba lo que le va a contar, lo que de verdad fue su vida. Y esa es la novela. La historia de unas gemelas totalmente aisladas de la sociedad en un pequeño pueblo de la campiña inglesa y en medio de unos familiares tan extraños como evanescentes. Y no cuento más.
Hay muchos grandes logros en esta obra. Es una novela atemporal. Su emplazamiento no tiene un tiempo definido. Ni por la autora del relato de manera explícita ni por los datos que aporta. Todos los datos apuntan a principios del siglo XX pero quedan bastante diluidos en el tiempo, como una neblina que nos otorga un aire suplementario de misterio al ya existente. Existe una clara devoción a los libros, pero de una forma más autentica que la de ciertos libros famosillos en estos tiempos. Digamos en verdad que en El cuento número trece se da de manera veraz, auténtica, no es una impostura estética como ocurre en los libros de Zafón. La conexión entre esta novela y los clásicos es de fraternidad y deudora de estilo. La deuda de “El juego del Ángel” con Dickens y sus Grandes Esperanzas lamento desconocerla en estos momentos.
Pero en esta obra hay algo que me gusta mucho. Es la maestría de crear una trama conforme van desapareciendo los personajes del libro. Estamos acostumbrados a la aparición de ciertos sujetos por obra y gracia del escritor para solventar ciertos enredos artificiales. Estos surgen de la nada y generalmente hacia el final del relato para cuadrar cuentas, como si de un hecho contable fuera. En la obra de Diane Setterfield no. Logra crear un puzle perfecto y sus piezas van cuadrando conforme avanza el relato. Y cuando creíamos tenerlo todo hecho, hace un hábil giro y nos damos cuenta que el dibujo del rompecabezas era otro. Y ese nuevo dibujo lo teníamos siempre delante de nosotros aunque no nos dábamos cuenta. Una muy hábil y muy experta narradora a pesar de ser su obra de debut.
Hay escritores y escritores. Los hay que escriben. Y los hay que leen y leen y leen, y, después de asimilar todo ello, escriben. Al igual que me ocurrió hace pocas semanas al leer “El gusano del mezcal” de Miguel Sandín, la novela de la que escribo hoy tiene dentro mucha sabiduría. Y ello se debe a la capacidad de destilar que poseen dichos autores. Y si a ello le unimos la veracidad de la trama, el anhelo de escribir por amor a la escritura y a la literatura, no nos queda más remedio que rendirnos ante esta obra. Es pura literatura. No creo que pase el tiempo por ella. La he leído ya tres veces y lo volveré a hacer el año que viene. Es el placer de leer por el placer de leer. Hay mucho en ella. Y no hay tantos libros así…
Cuando no somos nada, inventamos. Llenamos un vacío.
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El último libro de Marian Keyes
Por fin. Años hace que no publicaba nada en nuestro país. Y ya está a punto de salir el nuevo libro. Su título es “Un tipo encantador” y sale a la venta el 3 de octubre en la editorial de siempre, Plaza & Janés. Y todos los que hagáis la reserva de esta nueva novela desde la página Web podrán obtenerla con un descuento en la librería. Esta oferta incluye asimismo los libros anteriores de la autora.
Por cierto, ¿la foto de la portada es un retrato de Zapatero en sus años mozos? Es curiosa la coincidencia en la fisonomía del presi con el retrato de la portada del libro 
Otros libros de la autora:
Por los pelos
Rachel se va de viaje
Claire se queda sola
Lucy Sullivan se casa
Maggie ve la luz
Bajo el edredón
Sushi para principiantes
¿Hay alguien ahí afuera?
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La música de la librería: Alexei Lubimov
Der bote (ECM Records), 2002
Este triste disco nos proporciona la oportunidad de tener en un solo disco interpretaciones menores de ciertos compositores contemporáneos y con unas ejecuciones soberbias a la vez que sobrias.
Los diez cortes de que consta el CD nos proporcionan momentos de gran tristeza, emotividad y meditación. Podemos apreciar momentos poéticos con la elegía para piano de Debussy a la vez que claras luces con la interpretación de un tema de corte ruso debido a Liszt. Por la grabación pasean Bela Bartok, Mikhail Glinka, Tigran Mansurian y hasta un poético John Cage en una de sus composiciones para piano solo.
Un disco triste, muy triste, pero irresistiblemente evocador y que nos lleva a imaginar otoños y atardeceres. En resumen, un disco no apto para depresivos.
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Ganadores del sorteo del libro “Desnudos de hombre”
Los ganadores de los dos libros “Desnudos de hombre” han sido para los comentarios situados en las posiciones 4 y 8. Es decir, para los comentarios dejados por “Don Otto Más” y “Carmen“. En breve nos podremos en contacto con vosotros para ver el modo de hacéroslo llegar.
En cuanto tengamos algún otro libro que ofrecer a nuestros lectores haremos un nuevo sorteo.
Gracias a todos por participar.
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Desfile del Orgullo Gay - Madrid 2008
Este post de fotos del desfile del Orgullo Gay 2008 va dedicado a este amigo, del que no conozco su nombre, y con el que me voy encontrando año tras año en la manifestación.
Esperando verte el año que viene y que sigas con tan buen sentido del humor como hasta ahora.
Un besazo,
Javier
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Mis críticas: El palomo cojo
Eduardo Mendicutti (Tusquets Fábula)
240 Páginas - 7,95 €
“El mundo está lleno de gente solitaria”
Hay fases en la vida que te marcan como hierro candente. Son esos tiempos en los que empezamos a madurar y a ver el sentido de las cosas que nos rodean. Esos tiempos en los que empezamos a cultivar esa angustia vital que se nos quedará impregnada en nuestra piel para los restos. Esos tiempos en los que tenemos la certeza de estar en un mundo de personas solitarias y que la vida no era lo creíamos al recoger ese envoltorio de regalo que nos dieron.
Esa es la época que atraviesa nuestro protagonista en esta novela. Novela autobiográfica sin que lo diga pero que cala hasta el tuétano en nosotros. Es una obra llena de sentimientos, de personajes -la mayoría mujeres-, y de pérdidas. Recuerdo la frase de Woody Allen acerca de los recuerdos. Nunca se puede estar seguro de que los recuerdos son algo que tienes o algo que has perdido. Y ese sentimiento es el que se respira a lo largo de este precioso libro y que nos remueve de tal manera que nos hace ir de vuelta a nuestra infancia y empezar a rebuscar en el armario de esos recuerdos si hubo alguno dichoso.
El protagonista de la novela es un niño de diez años, a punto de abandonar su inocencia sexual, y que los padres dejan en casa de su bisabuela para que se recupere de una cierta enfermedad y que guarde un buen reposo. Bueno, y de paso para que la madre tenga tiempo para jugar a la canasta con sus amigas. Del padre poco se sabe. Y este chico es depositado en un inmenso universo, un universo lleno de aromas y calor en un pequeño pueblo gaditano. Como en toda película italiana, y especialmente en las de Federico Fellini, el ambiente de la narración y los personajes secundarios es el todo de la obra.
Una bisabuela Carmen medio muerta pero que recupera el habla, ¡y en qué condiciones!, antes de expirar. La tata Caridad, una pobre mujer que no tiene perfil y que poco a poco va perdiendo la noción de las partes de su cuerpo a raíz de la descolgadura de sus partes bajas. El Cigala, un manicura que recuperará el escritor en su última novela Ganas de hablar. El balarrasa del tío Ramón, un vivelavida que lo mismo le da carne que pescado y con unos ojos color uva y una musculatura como para alegrar el perejil a cualquiera, según la Mary, la criada deslenguada. La tía Victoria, un desencajado personaje que ha fundido todo su capital y ya no le quedan ni secretarios con los que hacer interludios. Todos memorables y entrañables. Y por si fuera poco entran en baza asimismo García Lorca y el apuesto Jarabo, un asesino con mucho empaque.
La pluma de Mendicutti ha dado origen a uno de los retratos de familia andaluza mejores del siglo pasado. Un retrato en el que aparecen las bondades y mezquindades de las personas con una sencillez y ternura indescriptibles. Su escritura con dejes andaluces es simpática e irrepetible en otro escritor. Y su estilo, aparte de ese gracejo andaluz tan peculiar y colorista, nos hace ver con nuestros propios ojos esa película que crea sin necesidad de camara, ese Amarcord del sur de la península y que nos toca tanto. Si Fellini nos recordó un año de esa época de nuestra infancia, Mendicutti sólo nos regala un verano, únicamente tres meses, para hacernos esa transición que marcará nuestras vidas.
No sé la de veces que he leído esta novela y cada vez me gusta más. Y la seguiré leyendo para hacerme más míos esos caracteres que nos llenan de vida y tristeza nuestra existencia. Si de joven era una obra graciosa y ocurrente, la reciente relectura de ella me ha creado una neblina existencialista bien perceptible. Los tiempos cambian. O más bien somos nosotros los que vamos cambiando en ese tiempo inamovible de la vida.
A todos recomiendo su lectura y ya no hay excusa que valga. La edición en bolsillo de Tusquets, bien de tipografía y muy agradable de tamaño tiene un precio indiscutible. Y si a alguien le corroe la duda de si leer o no esta perla le recojo la frase con la que da comienzo el libro:
“Mi padre apreciaba mucho la belleza masculina. Por eso se casó con mamá”
Otras obras del autor:
Los novios búlgaros
Fuego de Marzo
Siete contra Georgia
Yo no tengo la culpa de haber nacido tan sexy
El beso del cosaco
Una mala noche la tiene cualquiera
Tiempos mejores
Última conversación
Duelo en Marilyn city
Ganas de hablar
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Mis juegos: Professor Layton and the Curious Village
Desarrollador Level - 5
Nintendo DS
Professor Layton and… es un magnífico juego de lógica y misterio que ha sacado Nintendo para la consola de bolsillo DS que está rompiendo moldes.
Si bien el juego no ha salido en español hasta la fecha -a mí me lo ha traído mi hermano de NY-, no hay gran problema con él. Sí, hay diálogos, pero no con un nivel difícil de inglés, lo que permite resolver los problemas sin ninguna dificultad añadida y sin necesidad de estar yendo al diccionario cada dos por tres.
El juego es un recorrido por un pequeño pueblo donde los habitantes nos ayudarán a resolver el misterio de una herencia oculta, para lo cual hemos venido, pero a cambio de que les ayudemos a resolver ciertos puzles a los que son muy aficionados. En el juego hay 120 acertijos de diversa índole pero todos dentro del campo de la lógica, de la matemática y de la percepción visual. Y además hay 15 juegos especiales a aquellos que logren encontrarlos escondidos a lo largo de los diversos escenarios del juego. Hay que remover Roma con Santiago ya que están escondidos donde menos se lo piensa uno.
De igual manera hay un montón de monedas ocultas a lo largo del juego. Esas nos valdrán para obtener pistas que nos ayuden a descifrar cualquiera de los juegos en los que nos introducen los personajes del juego. Hay puzles a la antigua usanza y que habrá que reunir y colocar para acabarlo y pasar a otras etapas. Y muchas cosas más que nos irán saliendo poco a poco a lo largo del desarrollo del juego.
No es difícil acabar el juego, y eso que soy de los que les duran meses y meses, Pero siempre se quedan algunos de los puzles perdidos por los escenarios. Divertido, ameno para los que nos gustan las cosas de pensar y bueno para practicar inglés. ¿Se puede pedir algo más a un juego de la DS?
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La música de la librería: Donavon Frankenreiter
Donavon Frankenreiter (Umvd Labels), 2004
Poco hay que decir de este disco que ya es bastante conocido y reconocido entre los críticos y los amantes del soft music sound. Las influencias del músico son claramente reconocibles: Jack Johnson -su amigo del alma-, el surf y el verano. ¿Qué si es música de temporada? No lo creo. Llevo tiempo y tiempo, programándolo en la librería y no hay día que no me pregunten por el cantante del disco que se oye. Es suave, melódico, con sonidos acústicos de los 60 y con la sensación de haber sido grabado en una sesión con amigos y unas buenas bebidas de por medio. Puede que el disco lo haya hecho para divertirse, pero suena a sincero, y eso ya es garantía de calidad. Un buen disco para las tardes cálidas del verano.
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Mis críticas: Caballeros
Gents
Warwick Collins (Anagrama Panorama de Narrativas)
Traducción de Jaime Zulaika
156 Páginas - 12 €
Una buena novela gay:
“Los reptiles no son peligrosos. El peligro es el hombre que odia a los reptiles.”
Se acerca el Día del Orgullo Gay. Qué menos que releer una de las novelas de tema homoerótico más fascinantes de las que han pasado por mis manos. Y también, por qué no, rescatarla y escribir una reseña para darla a conocer como se merece. Ahí va.
Lo primero, esta obra no es una novela gay. ¿Cómo? No. Es una novela que tiene como escenario un urinario frecuentado por homosexuales de clase medio alta en un local subterráneo cercano a 84, Charing Cross -qué casualidad, de la misma editorial y tan breve y encantadora como aquella novela-. Pero es un muy buen relato que aborda los prejuicios sociales que contra la vida gay existen por parte de aquellos que quieren regular todo tipo de existencia como si de reglas de Monopoly se tratara y a sus propias conveniencias. ¡Qué cercano sigue siendo el tema en esta España de hoy!
En este pequeño urinario aparece un buen día Ez, Ezequiel, un negro jamaicano religioso en su justa medida. Empieza a trabajar junto a Reynolds, el jefe, casado y de mediana edad que lleva la contabilidad en una pequeña oficina con la única luz de una claraboya por donde aprecia el paso de los zapatos de los transeúntes. El tercero en discordia es Jason, un antillano negro asimismo y con unos prejuicios que no puede ocultar, aunque eso sí, su recto pensamiento no le impide llevar una doble moral y tener dos mujeres, por lo cual tuvo que convertirse en rasta, al descubrir la primera de ellas que se había casado por segunda vez en Londres sin comunicárselo.
Todo el idílico universo de este microcosmos mingitorio se ve declinar en el momento en el que aparece una mujer, una inspectora municipal de la época de Margaret Tatcher, que no ve con muy buenos ojos que sea dicho recinto el lugar de desahogo de reptiles, perdón, de compadreo de gays. Lo cierto es que los pocos centavos que costaba pasar por el torniquete del local lo había hecho muy famoso en el barrio y era un negocio bastante rentable… Hasta que llegó la censura. Había que regular esas actividades, con el consiguiente decrecimiento de ingresos y pérdidas de empleo.
Y hasta aquí puedo contar.
El autor, Warwick Collins, es un inglés de pura flema y cepa pero nacido en Johannesburgo en 1948. Siendo niño se trasladó con sus padres a Inglaterra y estudió en el King’s School en Canterbury. Tiene varios libros publicados, entre ellos, The marriage of souls, The rationalist, Fuckwoman y Computer One. En la actualidad reside en Lymington Hampshire.
El presente libro, escrito en 1997, salió publicado en España en el 2002. Hasta el momento no tengo conocimiento de ninguna reedición y los ejemplares que hay en el mercado corresponden a esta primera edición. Una pena. Hay bodrios que se reeditan incontables veces y baten récords de ventas. Que son tan olvidables como las hamburguesas de los restaurantes de comida rápida y sin embargo ahí están. En todas las librerías grandes y por cientos. Bueno, nos consolaremos pensando en las editoriales modestas que conservan entre sus fondos libros como esta joya.
Una joya de libro y con un estilo conciso a la manera de Raymond Carver. De ricos diálogos y con unas destacables enseñanzas lo que le hace ser muy recomendable para ser leído en institutos. Con unos ricos valores de convivencia y tolerancia que saltan a la vista y con unos méritos literarios mucho más que notables. Recomendabilísimo a todos los amantes de la buena literatura y a todos los que no suelen frecuentar las librerías, poco lectores, pero tienen una mente abierta. Y con un delicioso final que no es triste para nada.
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Mis sorteos: Desnudos de Hombre
Male Nudes
David Leddick (Editorial Taschen)
192 Páginas - Formato pequeño
Empezamos con una nueva sección.
Vamos a ir sorteando libros que nos van regalando los distribuidores o representantes de editoriales.
Con motivo de la Semana del Orgullo Gay vamos a sortear dos libros de temática gay como el arriba señalado.
Para participar sólo tenéis que hacer un pequeño comentario, el que sea, sobre este post y automáticamente pasaréis a participar en él. El orden de publicación de cada comentario corresponderá al número que entrará en el sorteo. A los afortunados se les comunicará por correo electrónico su suerte y podrán venir a recogerlos, a partir del día siguiente al sorteo, a la librería o si viviera fuera de Madrid se le enviaría a su domicilio. Así de sencillo.
Ánimo y a poner vuestros comentarios, podéis hacerlo hasta las 23:59 del próximo día 6 (hora local).
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