La gran Feria Internacional del libro de Guadalajara (Méjico) ha acabado hace pocos días con grandes fuegos de artificio y una pasarela propia de Hollywood. Los escritores, famosos y menos famosos, los editores y todo aquel interesado en literatura no ha perdido oportunidad de acercarse y ponerse al día. Ha habido actos bastantes importantes, lecturas de futuras novelas y mucho boato. Y por culpa de tanta mercadotecnia y alfombra roja, han quedado ocultos ciertos eventos que merecerían mayor calado.
He leído algo que, no sólo a los alcalaínos y amantes de la obra de Cervantes, nos llena de orgullo y nos hace esperar ansiosos el día de tenerlo en nuestras manos. Me refiero a la tercera parte del Quijote encontrada y que lamentablemente ha quedado eclipsada por las estrellas de la literatura actual.
Si bien es una gran noticia el saber la fecha exacta del nacimiento de Miguel de Cervantes, el 29 de septiembre de 1547, gracias a los años de estudio y búsqueda del gran historiador Vicente Sánchez Moltó, autor de numerosos libros acerca de Alcalá de Henares y de la obra del insigne hijo de la ciudad, no es menos importante el hallazgo de documentos que contienen lo que es llamada ya como la tercera parte del Quijote, papeles que corrieron una peripecia digna de novelas actuales y que fue expuesta en una conferencia hace pocos días en la ciudad mejicana. El historiador boliviano, erudito en temas cervantinos, Elicandio Fernández Sánchez, relató cómo, entre montañas de documentos catalogados, encontró unos valiosísimos fardos olvidados en la Biblioteca Nacional de La Paz. Estos folios, procedentes de Madrid y a través de una compra por mediación de una librería de antiguo de Nueva York de una biblioteca íntegra de un anciano desconocido afincado en la capital de España, llegaron a manos de un coleccionista boliviano y que hace unos años, poco antes de morir, legó en una donación a estamentos bibliotecarios de su país. Una vez estudiados y dándose cuenta del gran valor histórico que poseían, Elicandio los sometió a un severo estudio. En ellos estaba el germen de lo que nunca llegaría a ser la tercera parte del Quijote. Pero a estos conocimientos llegó varios años después.
La labor de rescate y estudio de estos originales fue ardua. Se procesó el total de los capítulos encontrados mediante técnicas de “computerización diversicular y análisis espectral de subjetivismos intrínsecos (sic) de donde se dedujo el quebranto de la obra conocida (…) con la introducción de los dos últimos capítulos de la segunda parte y final de la obra”. Continúa el autor del estudio con una exposición en la que expresa que una “anterior finalización de obra, ahora hallada, y que fue removida, para dar puntilla a la complitud de la novela original, por la repentina enfermedad del autor. Ello denota una diferente estipulación fraseológica, sin embargo consecuente con los hallazgos de los legajos, lo cual da pie a hablar de una tercera parte inconclusa de la novela”.
Estos nuevos capítulos encontrados de la tercera parte del Quijote, a los que se unirán los dos últimos que serían los inicialmente pensados como final de la segunda parte de la obra, y que serán publicados en breve por Harper, Harper & Sons en Estados Unidos, y patrocinados por la Nacional Library de Washington, serán lanzados unos meses después en España en conmemoración del 23 de abril del año 2009 en una previsible edición conjunta de la Biblioteca Nacional y del Instituto de Estudios Cervantinos de la ciudad de Macondo.
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