El rincón de Javier

Libros y algo de Jazz

Tinto de verano: La incultura general, gracias a Dios.

Publicado por Javier El 10/07/2011 a las 7:00 4 Comentarios

Rosa es una profesora de español afincada en Ohio, estado que viene a ser, dentro de los Estados Unidos -para que nos entendamos- lo que Lleida es para España. Todos los veranos se acerca por la librería a que le recomiende obras de autores españoles que no sean el típico éxito de ventas copia de los best seller americanos. Entre ellos se ha llevado libros de Paco López Mengual, Nuria Riera Carrillo, Santiago Pajares, Alberto Torres Blandina y otros tantos escritores con textos originales, frescos y de gran calidad. Su madre, a veces, cuando ella se lo encarga, viene a por ciertos títulos que descubre en mi página web para enviárselos a América. Esta mañana ha estado en la librería. Y hemos charlado largo y tendido sobre literatura. Me comenta que, en Ohio, es muy difícil, por no decir imposible, encontrar obras que no sean los típicos éxitos de las librerías de grandes almacenes. «He tratado de conseguir alguno más de los libros que me has vendido y me es imposible. Ni siquiera de importación», me comenta. Y al rato, entre la distendida charla, me suelta una jugosa anécdota.
«Estaba de vacaciones en México y me pregunté si sería rentable comprar libros allí para los alumnos de la universidad. Entré en una gran librería y vi que tenían unos libros muy prometedores. Así que, ni corta ni perezosa, me hice con una maleta llena de libros para poder tener material para mis clases. Además, aprovechando, compré unas baratijas de la zona, ya sabes, esos muñecos de colores vistosos tan típicos de México. De vuelta a casa, me extravían la maleta. No veas el disgustó que me llevé. Pero, al poco, me llaman para decirme que la han encontrado y que me la llevan a casa. Les dije que, si no les importaba, la dejaran en la puerta ya que no estaba en ese momento pero iba para allá en breve. Y así lo hicieron. Lo malo fue que, al llegar allí, unos desaprensivos ya me la habían robado de nuevo. ¡Dios mío, esta vez si que no la iba a recuperar! Pasaron unos días. Al volver el sábado de hacer la compra en un supermercado que hay a pocas calles de mi apartamento, justo al lado de un vertedero, vi un montón de libros tirados entre basura. Me acerqué. ¡Eran mis libros! ¡No faltaba ninguno! Se me saltaban las lágrimas. Lo que si que comprobé que se habían llevado eran las baratijas de recuerdo sin valor alguno. Lamento mucho decir esto ya que soy profesora de literatura y parece una contradicción pero, nunca en mi vida me he alegrado tanto de la enorme incultura que posee una gran parte de la población.»


About Javier

Librero sin remisión. No sé hacer otra cosa que hablar de libros y escritores.

4 respuestas hasta ahora.

  1. Juan dice:

    Muy bueno, Javier.
    En España, si entre los libros figura la biografía de Belén Esteban, también hubiese desaparecido.
    Cuando estaba redactando la tesis doctoral, un alumno me vio con un libro bajo el brazo que se titulaba «La fecundación artificial». Se me acercó y me dijo que si se lo prestaba (en la biblioteca de la Universidad no lo tenían)que ese libro le podía interesar mucho a su padre.
    Yo me quedé extrañado de que el progenitor necesitase «remiendos», pues a la vista estaba su eficacia reproductora. Así que, ni corto ni perezoso, le pregunté:
    – ¿Y para qué quiere tu padre este libro a estas alturas?
    – Para que nazcan más vacas.
    En fin… No sólo se lee muy poco, sino que, además, se lee muy mal.

  2. Mari Jose dice:

    No sólo se lee muy poco y muy mal, sino que hay mucha gente que no lee nada en absoluto; su analfabetismo me deja de piedra. Esta mañana he ido a una tienda a comprar una cosa que me hacía falta y, mientras estaba en la caja, oigo decir a una de las dependientas que estaba al fondo: …»oye fulanita, cuánto es 26 menos 16?»…; se lo ha preguntado dos veces para que introdujera los números en la caja registradora y le hicera la operación. No he podido más y he saltado: …»10, son 10″…, les ha costado trabajo creérselo sin corroborarlo con la máquina. No llegaban a 30 años ninguna de las dos.
    Sin más comentarios.

  3. Juan dice:

    El otro día un famosillo de TV, ídolo de las quinceañeras, presumía de no haber leido un libro en su vida (declaración que no me extrañó en absoluto; lo raro hubiese sido lo contrario). Por desgracia, esos son los programas que ve la gente joven. A este paso, dentro de poco los libros no tendrán letras, sino viñetas. Nadie sabrá leer

    • Javier dice:

      De ninguna manera. La gente sigue leyendo igual que siempre. Lo que pasa es que Belenes Esteban ha habido todos los tiempos pero ahora van a los salsas rosas.


  • Facebook
  • Twitter

Enlaces recomendados

  • Disbook Libros
  • Éride ediciones
  • Duomo Editorial
  • Almuzara editorial