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Mis críticas: Daisy Fay y el hombre de los milagros

Publicado por Javier El 19/12/2011 a las 7:00 5 Comentarios

Fannie Flagg (Ediciones B)
Título original: Daisy Fay and the miracle man
432 Páginas- 10 € (Edición de bolsillo)

Para los que aún no lo sepan, Fannie Flagg es una de mis escritoras favoritas. No es que tenga una obra extensa, sólo cuatro novelas: Tomates Verdes Fritos en el Café de Whistle Stop, Bienvenida a este mundo, pequeña, Daisy Fay y el hombre de los milagros y Me muero por ir al cielo. No es que la escritura de esta autora sureña sea excelsa, al contrario, su simpleza es palpable en cualquiera de sus cuatro obras. Tampoco ha alcanzado grandes ventas ni popularidad en el mundo -y menos aún en España donde es claramente olvidada-, salvo en los Estados Unidos, donde es un ídolo. Su vida profesional empezó como actriz, productora y escritora de guiones para televisión a los 19 años. Y con el tiempo llevó esa versatilidad a la literatura. Gran amante de la cocina, sus obras contienen bastantes alusiones a ella, incluso contando con un epílogo en la última de ellas, en el que se nos detallan las recetas que aparecen a lo largo del texto. Fannie Flagg es una autora, en España, no muy bien tratada por su editorial, la cual ha dejado los derechos de “Tomates verdes fritos” a otra de su gremio (RBA) ante los escasos beneficios que supuso le iba a reportar al haber estado descatalogada años y años y ha declinado la edición y puesta a punto de sus obras una y otra vez.

Daisy Fay y el hombre de los milagros es quizá la más entrañable de las obras de Fannie Flagg. Un poco en el estilo de “Tomates verdes fritos”, recupera esa coralidad sureña y la redacta a la manera de un diario juvenil. En este diario, que comienza el 1 de abril de 1952, un día después de su cumpleaños, y acaba en 1959, Daisy Fay nos relata su vida y la de la gente que le rodea. Pudiera ser simplemente ese perdido diario de una chica cualquiera hasta la edad de su maduración, pudiera ser… Pero no lo es. Es una obra sobre el Sur de los Estados Unidos y un muy destacable estudio sociológico de personajes en esos años. Dentro de esta divertida comedia podemos ver aspectos bastante serios y no muy agradables de la vida en mitad del siglo pasado en el sur de los Estados Unidos. La existencia de sectas racistas discriminatorias contra toda persona no blanca, la permisividad de la sociedad ante el sadismo de ciertos comportamientos, incluido el del padre de la protagonista (pag. 23 a 25), los prejuicios racistas que afloran a lo largo de todo el texto en sencillas paradojas: las ambulancias sólo para blancos (pag. 34), la historia de los caramelos envueltos por negros (pag. 36) o comportamiento que hay que tener ante la presencia de negros (pag. 115). En Daisy Fay hay asimismo un reflejo de los mejor de esos años, un sentido homenaje al mejor cine de los 40 y 50 en las constantes alusiones a actores de época y a lo que era el turismo costero de los años en que transcurre la obra. Pero esta obra de Fannie Flagg no sería lo que es sin ese endiablado ritmo de peripecias y anécdotas de la protagonista y la tropa de familiares, amigos y vecinos que la rodean.

Los Pettibone han tenido siempre un sistema nervioso muy delicado. es bien cierto. Mamá está siempre nerviosa. Ha hecho un agujero en el suelo del coche de papá de tanto ir frenando. Siempre parece que esté a punto de darle un ataque, pero casi toda la culpa se debe a que, cuando tenía dieciocho años, metió la cabeza en el horno a echarles una ojeada a los bizcochos y se quedó sin cejas. Asi que se las pinta como dos medias lunas. A todo el mundo le encanta hablar con ella porque siempre parece estar muy interesada en lo que cuentan, aunque no lo esté (pag. 25)

Su padre, un personaje débil, siempre borracho y manirroto; su madre, una entrañable mujer que no puede dar más de sí; la señora Dot, sufrida y siempre dando consejos positivos para la vida; Pickle, su amiga del alma, con un padre maltratador y unos hermanos que tratan de interponerse cuando la situación se vuelve insostenible; su abuela Bess, lesbiana inconfesa con una serie de amigas muy aficionadas al bingo y otros juegos; la antipática Kay Bob Benson, una compañera que siempre está tramando en contra de ella y que es la mejor de la clase… Todo un precioso mundo de personajes evocadores. Pero, aunque dichos personajes fueran lo mejor del mundo, esta novela no se mantendría a la altura que está sin una deliciosa y cuidada trama y, sobre todo, una sencilla y modélica escritura. Y es aquí donde se ven las dotes de escritora de guiones de nuestra autora. Cada frase, cada palabra o situación nos lleva a imaginarnos esa escena en la vida real. Un simple vocabulario al que se le añade un sentido increíble del ritmo nos acerca a pasajes tan lúcidos como la escena del concurso de pesca (pag. 118 a 127), los túneles excavados bajo la casa de la playa, la anécdota del informe meteorológico (pag. 382), la afición a la taxidermia del padre guardando los cadáveres de los animales en el frigorífico del restaurante a lo largo del libro, el descubrimiento de las compresas por Daisy Fay (pag. 169) o la propia anécdota del milagro que da pie al título del libro (pag. 230).

Daisy Fay es una tierna, evocadora y sugerente obra en la que los dramas subyacen bajo las divertidas anécdotas de la inocente visión de una chica sureña y entorno que le rodea, hasta su maduración en la que, como si un velo cayera ante sus ojos, nos descubre las verdades de su existencia.

-Pickle, ¿continúas haciendo fotos?
-¿Fotos? Bah, hace ya tanto tiempo se eso… Escríbeme de vez en cuando, ¿de acuerdo?
Volví andando hasta la estación de autobuses y, durante todo el viaje de regreso, estuve mirando por la ventanilla. Creo que no hay en el mundo nada más triste que las cosas que se han caído muertas al lado del camino. (pag. 339)

Queda algo por añadir. Daisy Fay y el hombre de los milagros, editada originalmente en estados Unidos en 1981, ha tenido al igual que las demás novelas de Fannie Flagg, una vida editorial española triste y azarosa. A una primera y efímera edición preciosa y colorista del año 1993, con un diseño de portada de Óscar Astromujoff -que a las pocas semanas cambió de imagen- y una cálida tipografía, le siguió una destartalada edición en bolsillo en 1996 con papel infame y foto de portada de archivo. Después de unos diez años de desaparición en el mercado, los editores lo resucitaron en una única y corta edición existente en estos momentos, asimismo en Ediciones B (2008), con un dibujo de portada simple e infantil, pero con una tipografía legible y mejor papel, la cual a, día de hoy y aun quedando algún ejemplar en mi librería, está ya agotada. La traducción en cualquiera de las ediciones es la misma, de Víctor Pozanco, el mismo traductor de “Tomates verdes fritos”.

Daisy Fay y el hombre de los milagros es esa obra a la que siempre vuelvo, cada dos o tres años, cuando quiero reconfortar el alma y saber lo bella que es la vida.

P.D. Hace unos días he recibido, inesperadamente, la novela “Todavía sueño contigo” de la misma autora. En el momento en que la lea os daré buena cuenta de ella.


About Javier

Librero sin remisión. No sé hacer otra cosa que hablar de libros y escritores.

5 respuestas hasta ahora.

  1. GONZALO dice:

    Me extraña que nadie haya comentado esta obra extraordinaria. El sentido del humor caracterísitico de la autora, permite ver con alegría una vida rodeada de miseria. Los personajes son memorables y cuando he acabado el libro, reluce la feliz sensación de que vivir siempre puede ser un ejercicio maravilloso.

  2. María dice:

    “Daisy Fay…” es uno de mis libros favoritos, lo he leído varias veces desde que cayó en mis manos hace muchos años, lo que dices es cierto, es una historia contada de forma sencilla, pero pasan cosas increíbles. :)

  3. Sara Cuanalo dice:

    Hola, me encanto este libro, soy de México, una vez un amigo muy querido me lo presto para leerlo, lo he buscado en todo mi país y no lo encuentro.
    Espero pueda tener comunicación contigo, es que de verdad me encantaria volver a leerlo de nuevo.
    Mi amigo no volvió a encontrar el libro.

    • Javier dice:

      Estimada Sara:
      Me quedan algunos ejemplares de la obra pero, sintiéndolo mucho, no hago envíos fuera de la península ibérica. Si tienes algún familiar por aquí se lo puedo dar a él.
      Un cordial saludo.

      • Veronica dice:

        Hola Javier yo vivo en Barcelona y la verdad que estoy muy interesada en adquirir un ejemplar de Daisy Fay y el hombre de los milagros podrías enviarme uno ?

        Gracias por antelación y un saludo.


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