El rincón de Javier

Libros y algo de Jazz

Mis críticas: Vive como puedas

Publicado por Javier El 07/10/2011 a las 7:00 21 Comentarios

Vive como puedas

Joaquín Berges (Tusquets Editorial)
296 Páginas – 18 €

Creo que ahora que he recuperado la capacidad de llorar ya no necesito escribir mi diario. Es posible que las lágrimas sean también drogas naturales del cuerpo, aunque con una función estrictamente excretora. No funcionan cuando se consumen sino cuando se eliminan. O quizá llorar no sea más que una forma de expresión tan eficaz como el lenguaje, ya sea susurrado al amable oído de un confidente o escrito sin pudor en la intimidad de un diario. Las lágrimas pueden ser las palabras de una lengua universal que no requiere traducción, como el esperanto o la bioquímica, porque es inherente a todos los seres humanos. Nadie es ajeno a su comprensión. (pag. 291)

Cuando leí la primera novela de Joaquín Berges, titulada El club de los estrellados, ya pude ver bien claro que su talento no acabaría en esa fantástica primera obra, llena de deliciosas e inspiradas historias y personajes de carne y hueso. Con su segunda novela en las librerías, Vive como quieras, ha demostrado lo que ya pensaba, que es un escritor de pura cepa y que sus historias cabalgan con una soltura envidiable.

Vive como quieras es la historia de un perdedor nato que busca su redención a golpe de equivocaciones. Luís, nuestro protagonista, está casado en segundas nupcias con Sandra, con la que tiene un hijo de tres años, Valle, hermano de Everest, hijo de Sandra de su primer matrimonio. Con Carmen, su primera esposa y a la que sigue deseando en la clandestinidad, tiene otros dos hijos ya adolescentes y con los problemas de la edad. Pero ello no es óbice para que fije sus ojos en una tercera mujer, profesora de su hijo pequeño, de la que se queda prendado. Su vida, a caballo de sus interminables problemas y su desafortunada forma de hablar, metiendo la pata cada dos por tres, no hace nada más que naufragar a cada paso que da.

La nueva obra de Joaquín Berges es un puzzle familiar con inesperados desenlaces. La cantidad de personajes se nos presenta en un principio bien a las claras y sin signos de pérdida en la lectura. Lo que nos reserva el autor, con una sabia maestría de mago prestidigitador, es un desarrollo de todos ellos increíblemente inesperado. Y quizá lo más importante no son los personajes de esta trepidante comedia de altos vuelos, sino sus destacados diálogos y las vueltas de tuerca que ofrece a cada paso. Trazando un paralelismo cinematográfico se diría que el desarrollo de los sketchs que pueblan los capítulos del libro son dignos del gran maestro Ernst Lubitch o Frank Capra, a quien homenajea a final del libro. A todo ello hay que añadir dos grandes virajes en el acabado de la obra, rozando el esperpento y el histrionismo, que nos hace revolvernos en el sofá.

La prosa de Berges es limpia, sencilla al máximo y con gran despliegue de segundas intenciones y palabras en slang. Sabe dotar de gran comicidad al protagonista, no sólo en sus acerados diálogos, sino en las inesperadas meteduras de pata que le van surgiendo por su desafortunada cabeza. El texto cabalga entre una primera persona, escrita en formato de diario personal, y una tercera persona, omnipresente, que narra los avatares de su vida. Y este salto continuo de uno a otro da vitalidad y humor a toda la obra. Una obra que, a ritmo vertiginoso, pasa de pura comedia en la que nadie es quien parece ser a un texto existencialista con conclusiones muy destacables. Y, entre esos extremos, párrafos de belleza poética, de sentimientos, amor, dolor y gran dominio del mundo infantil. Comedia y drama en su justa proporción. Por destacar escenas inolvidables diría la de la madre intoxicada inexplicablemente, la «deliciosa» sopa de calavera, las interminables listas de preguntas del hijo pequeño o el desmadre final en la noche de Reyes. Joaquín Berges vuelve a dar en la diana sin necesidad de repetir fórmula y se consagra como un escritor de altura.

Hemos llegado a la costa un poco antes del mediodía, más o menos según el horario previsto. Teníamos los ceños arrugados, los estómagos revueltos y los nervios a flor de piel, también según el programa previsto. El apartamento olía a estancia clausurada, ese inconfundible aroma a medio camino entre la humedad y el olvido (pag 145).

Joaquín Berges nació en Zaragoza en 1965. Es licenciado en filología hispánica por la universidad de su ciudad. Se dio a conocer con El club de los estrellados (Andanzas 693), una primera novela sorprendente por su agilidad y frescura en la que se reveló como un magnífico contador de historias. Con ella ganó la admiración de críticos y lectores, y el Premio a la Mejor Ópera Prima en Español 2009, en el Festival du Premier Roman en Chambéry (Francia). Vive como puedas no oculta su guiño a la familia libertaria y antinconvencional de una famosa comedia de Frank Capra de parecido título, y el homenaje al género de las screwball comedies clásicas traídas al presente. Y es que Berges nos propone una descacharrante comedia de situación, en la que de nuevo –marca de la casa– lo cómico se entrevera con lo profundamente emotivo.

Deliciosa, divertida e inolvidable. Una dulce comedia con toques afrutados y un delicado sabor a nostalgia final.


About Javier

Librero sin remisión. No sé hacer otra cosa que hablar de libros y escritores.

21 respuestas hasta ahora.

  1. rhmg dice:

    Había dejado un largo comentario pero al enviar hubo un error y se borró. Bueno, no importa, tampoco es algo que nadie vaya a echar de menos. Recupero el final: enhorabuena por tener ese negocio y por esta web tan estupenda. Tomé nota de tres libros para comprar esta tarde en la librería a la que suelo ir.
    Un saludo

  2. Yo lo echo de menos dice:

    ¿Cómo que nadie va a echar de menos ese comentario? Nada de eso. Yo mismo lo hago. Recupera lo que habías puesto y vuélvelo a poner, que queremos leerlo.

    Venga, rhmg, no nos dejes así: qué tres libros son esos??

    Un curioso

  3. rhmg dice:

    Vale. No lo puedo recuperar pero más o menos decía que cuando voy a comprar libros me dedico a deambular tranquilamente por la librería. Si no voy a por algo predeterminado, empiezo a mirar, hojear. Leo las primeras líneas y luego, si me dice algo, leo algo al azar del interior. No es nada extraordinario tampoco, no soy ni mucho menos el único que lo hace. El caso es que voy cogiendo uno, dos o tres libros y dejo que me vayan convenciendo hasta decidir. En cierto modo (absurda expresión) es como un combate entre dos o más libros y normalmente sale un vencedor que es el que me llevo a casa (tengo que reconocer que también existen combates nulos y me llevo más de uno). Toda esta verborragia para decir que ese libro lo tuve en mi mano varias veces y que al final no lo llevé. Después de leer esta crítica creo que esta tarde será por fin un ganador junto con Libertad de Franzen.
    Respecto a los tres libros, son el de esta crítica, «El traje gris» y el clásico «León el Africano» al que le tengo ganas desde hace tiempo. «Libertad» ya lo tenía decidido desde este fin de semana pasado.

    Pues eso era más o menos (creo que lo había contado mejor la primera vez). ¿Cambiarás de nombre ahora «yoloechodemenos»?

  4. Javier dice:

    Si mi comentario genera un debate y el interés por ciertos título habré conseguido mi propósito. Espero que os guste tanto como a mí.

  5. Juan Luis dice:

    Lo que comentaba «rhmg» me ha recordado mucho a mí mismo, recorriendo la librería de allá para acá, y de arriba abajo, en busca de un nuevo viaje en el que aventurarme. Es curioso, porque hace escasos años descubrí algo que me dejó atónito (y no sé por qué cuento esto aquí, pero me lo han recordado los comentarios). Yo siempre discutía con algunas de mis amigas porque se detenían ante cualquier escaparate de ropa, complementos, zapatos… Les decía que no podía entender que, teniendo tanta ropa en casa, se parasen a ver e incluso probarse tantas prendas más.
    Un día, una de esas amigas me llamó la atención cuando me detuve delante del escaparate de una librería. Yo no había caído en la cuenta, ¡pero lo había hecho en todas las librerías por las que habíamos pasado, haciéndoles esperar! Y entonces me percaté de que yo hacía lo mismo que ellas, aunque con otro género: ver, probar, comparar y, muy probablemente, comprar.
    Sé que no es lo mismo, pero desde entonces, me cuido mucho de discutir por ese tema: todos nos detenemos ante lo que nos atrae, sea lo que sea.
    Y, tras esta parrafada, gracias por tus críticas, Javier. No tenía el gusto de conocer a Joaquín Verges, pero ahora tengo la impresión de que lo voy a disfrutar. ¡Y a ello voy!
    ¡Un gran saludo!

  6. Juan Luis dice:

    ¡Ups! Berges con «B», lo había anotado mal.

  7. Pascual dice:

    tiene una pinta alucinante. ¿lo piensas traer a la librería?

  8. […] como puedas”. Una corresponde a la librería La Gralla de Granollers y otra a la librería Cervantes de Alcalá de Henares. Y en Zaragoza hay, entre otros, un médico muy especial, llamado Javier […]

  9. Gemma C. dice:

    He buscado la crítica, he ido urgentemente al pie sin leerla ni tampoco ningúno de los comentarios precedentes para no «destriparme» lo más mínimo la novela para mi lectura, (tengo la costumbre de procurar no leer nada acerca del nuevo libro que tengo entre manos, no me permito leer la contraportada ni las solapas interiores porque los editores a veces comenten la torpeza de contar de más o desfigurar la imagen «que luego yo me voy a hacer», en fin, como «impaciente paciente» que soy, sólo decirte que, en un momento de desvelo nocturno, la he empezado, voy por la página 83 y me parece una novela COJONUDA, como dirían en mi tierra, que es la misma que la del autor (sí, la solapa interior sí que la he leído). Gracias, una vez más, Javier, por lo que nos acercas!!!

    • Javier dice:

      ¡Ah! ¡Mujer desconfiada! ¿Acaso pensabas que iba a engañar? Joaquín Berges es uno de los más ocurrentes escritores españoles contemporáneos y, por las dos novelas que nos ha regalado, creo que tiene una gran carrera por delante. Y es que pocos le superan en imaginación y escritura. Espero tenerle pronto por la librería.

  10. Gemma C. dice:

    Y yo espero poder acudir a verlo cuando lo tengas por allí, a él o a la Grandes. (O, si me apuras, a Javier Marías ;) )Qué momentazo, conocer tu librería!!!

  11. Gemma C. dice:

    Una delicia de novela. Delirante, desternillante y con «mucho, mucho fundamento», que diría algún cocinero vasco y televisivo. «Rico, rico». Divertidísima y al mismo tiempo grave y profunda. Fluye y te partes de risa, fluye y tb te deja en el sitio, con las sabias explicaciones de Valle. Al autor le diría, «vive como puedas, pero, a poder ser, escribiendo». Todo un hallazgo, Javier. Gracias!

    • Javier dice:

      Bueno, bueno… Veo que te ha encantado el libro de Joaquín. Has puesto tres comentarios en él cuando lo normal es que los lectores de la página escriban un 0,000017 % por post leído. Gracias eminente lectora.

  12. Gemma C. dice:

    Me ha encantado, sí, Javier, su frescura, la niña filósofa, los «gags de sitcom», lo disparatado (y al mismo tiempo verosímil) de la mayor parte de los hilos de la trama, esa crisis/cambio/oportunidad que dicen que asalta a los 40 y que, sin embargo, está presente cada día (y si no, estamos medio muertos). Además, me ha parecido muy evocadora de la ciudad del interior en la que he vivido más tiempo (en la que viví tanto y tan bueno), con su parque eólico en las inmediaciones, su «granvía», su balneario al pie de pistas de esquí a 1,5h de coche, su río… Me ha recordado tb un poco a una parte de Los Enamoramientos, tb un poco (pero esta de mi paisano aragonés me ha gustado muuuuuucho más, a El Bolígrafo de Gel Verde), me ha hecho pensar hasta en una canción de Rammstein (Haifisch) (Tiburón) donde cantan que el tiburón tb tiene lágrimas, y le surcan la cara, pero que como el tiburón vive en el mar, sus lágrimas no se pueden ver. Huelga decir, Javier, que para el próximo envío a Levante incluiremos un ejemplar de La Noche de los Estrellados. Bss!

  13. Gemma C. dice:

    Últimamente me describen con precisión algunos adjetivos terminados en -ente, impaciente, impenitente y hasta impertinente. Gracias, pues, por lo de eminente lectora.

  14. Joaquín Berges dice:

    Querida paisana Gemma, querido Javier.

    Las alertas de Google lo encuentran todo. Así que no me queda otra que daros las gracias por todos esos piropos que me habéis dedicado entre los dos. Me motiva mucho encontrar lectores/as entusiastas. Y no digamos libreros/as.

    Hablamos para organizar algo en Alcalá, ¿Ok, Javier?

    Abrazos desde Zaragoza (nuestra Zaragoza, Gemma),
    Joaquín

    • Javier dice:

      Gracias Joaquín por tus palabras. Tus novelas son un prodigio de buena escritura y diversión. Y desde luego que cuento contigo para organizar una tertulia sobre tu obra. Estamos en contacto.
      (Por cierto, hoy me ha pedido para que le envíe «Vive como puedas» el gran Paco López Mengual)

  15. Joaquín Berges dice:

    Ah, y no conocía la canción del tiburón, Gemma. La busco.

    Gracias de nuevo.
    Abrazos

  16. Gemma C. dice:

    Es una suerte encontrarse sobre la faz de la tierra con libreros y escritores como Javier y Joaquín. Gracias una y mil veces por vuestro trabajo, por vuestra pasión, por ese contagioso entusiasmo.

    Haifisch, de Rammstein, es como suelen ser estos alemanotes, un tema bastante gamberro, (mucho el vídeo, -una especie de popurrí de vídeos suyos anteriores-)pero, al mismo tiempo, como en tantas ocasiones las letras de Till Lindemann tienen bastante de poético (en otras muchas, tienen de todo menos lirismo…) Aquí lo tenéis: http://www.youtube.com/watch?v=GP0_MNj8f1Q

  17. Gemma C dice:

    Tras leer (y, sobretodo, disfrutar) con Vive como puedas, y cambiando el paso (más bien el autor) un tiempo con la monumental Los Aires Difíciles de la magna, regia y soberana Almudena Grandes (presidente de la república literaria de mi casa y yo, a la de ya, por extensión, quitaba al borbón y la ponía a ella, o a Thom York), leí El Club de los Estrellados. Una primera novela muy interesante, como sólo pueden serlo a veces las primeras novelas, y de eso sabe un rato nuestro benefactor de Alcalá.
    Probablemente, de haber leído antes esta que la de Vive como puedas, no me hubiera lanzado a buscar con la misma voracidad más novelas del autor, aunque sí con parejo interés. Vive como puedas es más fácil de leer, más divertida, quizá hasta más emocionante (o me resultó más fácil sintonizar con sus emociones y reflexiones), sin embargo, es posible que El Club de los Estrellados, aunque más árido, aunque mucho más extraño y rocoso o precisamente por eso sea, para mi gusto, tan bueno o incluso mejor… Las comparaciones son odiosas. Lo que es de agradecer es la diversidad y que un escritor, aunque fiel a un estilo, a unas coordenadas que le son propios, no se repita. Diversidad, originalidad y talento no le faltan a Joaquín Berges, prueba de ello son estas dos estupendas novelas. Como dicen en inglés I’m looking forward to reading his next novel (creo que sale en Septiembre). Los que tengáis oportunidad, mientras tanto, os recomiendo leais El Club de los Estrellados, muy ocurrente y con imágenes muy potentes, tb con su puntos de humor, pero no busquéis una réplica o «precuela» de Vive…


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