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Mis críticas: Réquiem por un campesino español

Publicado por Javier El 10/10/2012 a las 6:31 5 Comentarios

Ramón J. Sender (Booket ediciones)
106 Páginas – 5,95 €


El cura esperaba sentado en un sillón con la cabeza inclinada sobre la casulla de los oficios de réquiem. La sacristía olía a incienso. En un rincón había un fajo de ramitas de olivo de las que habían sobrado el Domingo de Ramos. Las hojas estaban muy secas, y parecían de metal. Al pasar cerca, Mosén Millán evitaba rozarlas porque se desprendían y caían al suelo.

Si el dicho popular asegura que dinero llama a dinero, no es menos cierto que lecturas llaman a lecturas. Muchas veces leemos obras que citan a otras aun de manera tangencial. Y somos muchos los que, a tenor de ese leve tintineo, acudimos a la llamada de la obra. Cuando salió, hace unas semanas, la nueva novela de María Dueñas, de título “Misión Olvido”, la información que se nos pasó a los libreros nos hizo sospechar de una obra que giraba alrededor de las misiones españolas en California. Mi sorpresa al adentrarme a la obra fue que mucho más hincapié que a las misiones lo hacía de los profesores y escritores españoles en el exilio y la obra creada por ellos en los diferentes países de acogida. Y sobre todo Ramón J. Sender, escritor que a todas luces es uno de los preferidos de María Dueñas. Y uno de los más olvidados en España por editores y libreros, por no hablar de lectores o por los diferentes estudios de filología de las universidades españolas.

Réquiem por un campesino español es una de las obras cumbre sobre la Guerra Civil Española y, por ende, sobre cualquier confrontación bélica nacional. En ella el autor nos demuestra que la sencillez es la mejor arma para contar lo más complejo de los comportamientos humanos.

Mosén Millán está orando con la cabeza apoyada en la pared esperando que lleguen los fieles para la ceremonia que va a oficiar: un réquiem. Los fieles tardan, y mientras reza va rememorando la vida de Paco el del Molino, asesinado hace poco. Recuerda el día en que le bautizó, cuando hizo la primera comunión, cuando se prometió con la que sería su mujer… Y recuerda muy bien el momento de su muerte. Mosén Millán lo quería como a un hijo, era su padre espiritual, y su muerte le deprime de manera muy especial. Pero los fieles aún no llegan…

Réquiem por un campesino español fue un texto que escribió en el año 1953 Ramón J. Sender en el exilio. Publicada originalmente como Mosén Millán pasó al poco tiempo a tener el título con el que se consagró: Réquiem por un campesino español. No deja de ser curioso que esta pequeña novela, sencilla y contundente, haya desbancado en popularidad a obras tan trabajadas como “Mr. Witt en el Cantón” (por la que obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1935), “La tesis de Nancy”, divertida y chispeante como pocas o “Crónica del alba”, la fantástica trilogía escrita entre 1942 y 1966. Pero es que hay buenas razones para encumbrar esta pequeña novela y destacarla como una de las fundamentales de la literatura española del siglo pasado. La profundidad de su trama, junto a una maestría poco común para dotar de alma a todo personaje de la novela en muy pocas líneas, bastan para inmortalizar este texto. Pero su prosa, enmarcada en un flashback narrativo de principio a fin, desde el nacimiento de Paco el del Molino hasta su muerte, en el pensamiento del otro protagonista, Mosén Millán, esperando la llegada de los feligreses que nunca llegan, dotan de una instantaneidad única a la historia. Son exclusivamente unos minutos de espera -y rezo- por los cuales transcurre toda una vida, una crónica de una muerte anunciada, y que tiene un amargo narrador, un ser en tercera persona omnipresente pero bien enmarcado alrededor de la figura del cura del pueblo. Los personajes secundarios, trazados con pocas líneas, no dejan lugar a ninguna duda acerca de su pensamiento y motivación y haría falta mucho tiempo y estudios para glosar todo lo que ellos aportan.
La estructura de la obra, lineal en profundidad a pesar de ese continuo ir y venir en la vida de Paco, se ve enriquecida por tres líneas narrativas literarias: la propia vida del héroe de la novela, los momentos de espera en los cuales los que llegan se empecinan en pagar la ceremonia y las coplas que canta el monaguillo y que desmenuza el saber popular de la tragedia del chico del pueblo. Una obra que es un milagro de contención y armonía y en la cual cada personaje habla por propia voz dejándonos a nosotros, los lectores, el crear nuestra opinión sobre los hechos y comportamientos de todos ellos. En fin, una tragedia clásica con un mensaje infinito y universal y una joya de la literatura española que no sólo pervive en el tiempo sino que con cada día que pasa la novela se convierte en una obra más actual y valedora incluso que en el día en que fue escrita. Una pena que muchas veces dediquemos tiempo a obritas de paso y piscina* en vez de leer estas maravillosas novelas que, a buen seguro, se nos quedarán grabadas en la memoria para siempre.

Ramón J. Sender es uno de los más importantes narradores contemporáneos en lengua castellana. En 1935 le fue otorgado el Premio Nacional de Literatura por Mr. Witt en el Cantón. Al finalizar la guerra civil española se exilió y desde 1948 residió en Estados Unidos, donde ejerció como profesor de literatura en diversas universidades. Entre sus obras hay que mencionar especialmente: El lugar de un hombre (1939), Epitalamio del Prieto Trinidad (1942), La esfera (1947), El rey y la reina (1949), Carolus Rex (1963), Las criaturas saturnianas (1967) y Nocturno de los catorce (1971). Su obra más extensa y quizá la más conocida es la serie Crónica del alba (1942-1966).

¿Por qué, de vez en cuando no te atreves con una de esas obras que nos ponían obligatorias de lectura en el bachillerato y descubres lo que tú has cambiado con los años? Porque “Requiem por un campesino español” sigue siendo el mismo texto, impresionante; lo único que ha variado es que ahora la lees por placer en vez de por mandato y, por ello, la ves diferente y soberbia.

* Obra de piscina: novelita sin pretensiones que se lee en verano al borde de la piscina o del mar y que no importa dejarla allí olvidada porque su dueño sabe que nunca más va a volver a cogerla.


About Javier

Librero sin remisión. No sé hacer otra cosa que hablar de libros y escritores.

5 respuestas hasta ahora.

  1. Dolores Andrés dice:

    Muchas gracias por tus recomendaciones, son muy variadas y todas muy interesantes. Incluso esas incursiones a los clásicos casi olvidados. Tu página es de las mejores en la web.

  2. Rita dice:

    Disfruto a diario con tus entradas. Una maravilla de blog. Gracias.

  3. Paco Guerrero dice:

    Impresionante, sobrecogedora, magistral, educadora. Muchos calificativos se le pueden dar a estas 105 páginas. Y pensar que la leimos en el colegio, y no nos quedó prácticamente nada…!!!. Me alegro muchísimo de haberla recuperado porque hubiera sido imperdonable no leer Mosen Millan. ¡Tanto mensaje en tan pocas palabras!. Tardaré mucho tiempo en leer algo tan bueno….

  4. Isa Espera dice:

    Lo tendré en cuenta, sobre todo después de leer Viaje a la aldea del crimen, suma de sus crónicas sobre el alzamiento de Casas Viejas.

  5. “Réquiem…” parece mas un pleito en que confiesa el cura Mosen Millan.De las 2718 lineas que cuenta la novela, apenas 3 aluden directamente a la “misa” que ofrece el cura:”Ahora yo digo en sufragio de su alma esta misa de réquiem,que sus enemigos quieren pagar.” Y es la ultima frase de la obra.cf pagina 105.


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