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Mis críticas: Dispara, yo ya estoy muerto

Publicado por Javier El 06/09/2013 a las 7:00 6 Comentarios

Julia Navarro (Plaza & Janés)
908 páginas – 22,90 €

—¿Crees que algún día árabes y judíos podremos volver a vivir juntos? —le preguntó Aya mientras se secaba las lágrimas.
—Sólo cuando haya tantos muertos que resulte insoportable una muerte más. Entonces los hombres se sentarán a hablar.
(p. 856)

Pocas veces me he sentido tan perdido ante el ordenador como esta vez, al comenzar a escribir sobre la nueva novela de Julia Navarro. Y no es que no tenga nada que decir después de su lectura, no. Es que son tantos los detalles e historias que contiene esta obra que es difícil ponerse a ello. De hecho, y muy rara vez me ocurre, al acabar de leer “Dispara, yo ya estoy muerto”, he tenido que estar unos días sin coger un solo libro. Es una obra que, una vez leída, hay que tomarse unos días de descanso para asimilarla y poder respirar de nuevo.

“Dispara, yo ta estoy muerto” es quizás una de las novelas de mayor envergadura y calado argumental de los últimos tiempos en España. Caundo supe el tema de esta obra me acordé de una novela que leí muchísimos años atrás, “Éxodo”, de Leon Uris. Una vez acabada la novela de Julia Navarro he de decir que la valentía con la que ha cogido al toro por los cuernos, su amplitud de miras y el equilibrado acabado de la historia hace que las comparaciones sean imposibles.

La nueva obra de Julia Navarro arranca con el encuentro entre Marián, una cooperante de una ONG pro-palestina que quiere indagar sobre ciertos terrenos ocupados, y Ezequiel, un viejo judío con el que, a falta de su hijo que era con el que quería hablar Marián, entabla una conversación. En estos encuentros ambos intercambian partes de una misma historia, la de los amigos inseparables, Ahmed y Samuel, árabe y judío, y que los tiempos les provocan un enfrentamiento sin límites.

“Dispara, yo ya estoy muerto” es una novela río en la que se entrecruzan las vidas de dos familias a lo largo de una centuria. Por un lado Samuel, de ascendencia judía, con cuyos familiares da comienzo la novela en Rusia, y que nos muestra los últimos años de los tiempos de los zares y la gran represión y los pogromos, allá por finales del siglo XIX. Por otro lado está la familia de Ahmed, de profundas raíces árabes, y que han vivido toda su vida en Palestina. Un encuentro casual entre ellos hará que sus vidas queden entrecruzadas para siempre, pudiendo mucho más la amistad y el amor que se profesan entre estos dos clanes que el odio interracial en el que están absolutamente inmersos. Los capítulos en los que se narran las peripecias de cada una de las familias se van alternando a la vez que la voz narradora, aunque para el lector ello resulte inapreciable debido a la gran sutilidad con la que escribe Julia Navarro.

—Ezequiel, la verdadera patria de los hombres es la infancia, y en la tuya habitaban Wädi y su familia, los Ziad. La vida os ha colocado en bandos opuestos y ambos habéis sido leales a vuestra causa, él lo sabe y tú también, pero ni siquiera el haber combatido en bandos diferentes te ha llevado a considerarle tu enemigo. Estáis unidos por lazos que ni él ni tú podréis romper por más que os empeñéis. (p. 890)

Julia Navarro es, además de una soberbia escritora, una persona preocupada en los más mínimos detalles de cada obra, y así se puede ver en esta gran novela. Todo lo referente a vestimenta, aspectos culinarios, modas del momento o psicología de los muchos personajes que por el texto asoman están tratados con exquisito tino. Pero sobre todo destacan los aspectos históricos que dan marco a los retratos de ambas familias. Y es que no es nada sencillo abocetar -en este caso mucho más que simplemente eso- todo el fondo histórico de personajes reales que marcaron los tiempos de la historia de Israel y los países árabes aledaños y entrecruzarlos con las decenas de protagonistas de esta monumental novela. Con un detalle muy de alabar. Siempre que en una obra de calado temporal el reparto de personajes, ascendentes, descendentes y coetáneos, con iguales o diferentes apellidos, es inmenso el autor ha corrido con el problema de la pérdida de seguimiento del lector entre tanto nombre -tal como suele ocurrir al adentrarse por primera vez en “Cien años de soledad” (Márquez) o “El lado oscuro del amor” (R. Shami)-. En este caso, y gracias a la habilidad de la escritora, es imposible tal defecto. Julia Navarro nos añade, al introducir un protagonista que hacía bastantes páginas que no aparecía, ciertos detalles de su vida que hace que cojamos el hilo al momento y nos esquematiza asimismo su relación con los ya existentes, procurando que el lector siga con la lectura sin un ápice de aturdimiento. Nunca en las 900 páginas de que consta esta obra he tenido que retroceder a páginas anteriores para aclararme quién es esa persona que aparece en una escena determinada.

Finalmente he de dar las gracias a Julia Navarro por explicarnos mejor que ningún ensayista hasta el momento, y gracias a la humanidad de los personajes que por esta novela transitan, la historia de Oriente Próximo hasta tiempos actuales sin caer en maniqueísmos ni decantarse por ninguna de las dos vertientes, cosa que según los tiempos así suele ocurrir.

—Tienes razón, amigo mío, todos estamos sufriendo por lo mismo. Me temo, Ahmed, que el mundo que hemos conocido está derrumbándose y que a partir de ahora todos seremos piezas de una partida de ajedrez, tanto si Alemania y Turquía ganan esta guerra como si la ganan los Aliados. No, ya nada será igual. (p. 324)

Julia Navarro es escritora y periodista. Después de escribir varios libros de actualidad política, publicó su primera novela, La Hermandad de la Sábana Santa, con la que logró un éxito sin precedentes en España situándose durante meses en los primeros puestos de las listas de ventas, tanto nacionales como extranjeras. La Biblia de barro y La sangre de los inocentes afianzaron su prestigio entre la crítica y el público, consiguiendo llegar a millones de lectores en todo el mundo, con traducciones en más de treinta países. Su siguiente novela, Dime quién soy, es un retrato magistral de la historia del siglo xx, en unas páginas rebosantes de intriga, historia, espionaje, amor y traición que conquistaron de nuevo a los lectores.

“Dispara, yo ya estoy muerto” es una obra total, de escritura y trama, la novela por la que darían su brazo derecho muchos escritores. Absolutamente recomendable.

P.D. Desde aquí quiero dar las gracias a Julia Navarro por el detalle de haberme ofrecido su obra meses antes de su puesta a la venta. Yo, que no suelo decantarme por los best seller, confieso que no he podido dejarla hasta haber llegado en pocos días hasta la última página. Estoy en deuda contigo, por hacerme vivir y ser partícipe de una de las páginas más controvertidas y apasionantes de la historia contemporánea.


6 respuestas hasta ahora.

  1. Me ha pasado exactamente igual que a tí. Dos o tres días de “descanso” tras este “librazo”.

    • Andres dice:

      Elena, buenos dias! Soy de Ucrania. Es que necesito mucho tu ayuda. Quisiera que me escribieras un resumen completo de esta novela. Yo trabajo como traductor del espanol al ruso. Pero no tengo tiempo ahora para traducir esta novela. Si puedes ayudarme, por favor, hazlo!
      Muchas gracias. Andres

  2. Rosadelia dice:

    Aún no empiezo la novela. pero después de haber leído tu crítica, y el comentario de Elena, estoy deseando hacerlo. Xavier, te comento cuando lo termine.

  3. ana daza dice:

    Maeavillosa de principio a fin, no entiendo alguna mala critica que he leido porque es simplemente grandiosa.Yo que no conocia muy bien el mal de fondo del problema judio israeli he quedado enterada.Hay que pensar que a mucha gente le pudo ocurrir lo mismo que a los Zucker y a lis Ziad, enfrentados y separados por las religiones,esta novela es para entender tambien el lado humano drl conflicto.Hace unos dias que la acabe de leer y todavia la estoy saboreando.Tardare tiempo en olvidar sus personajes

  4. carmen z. perez dice:

    Poco se puede añadir a lo ya expresado anteriormente: gracias Sra. Navarro por haberme acercado mucho más a una parte de la historia que apenas conocía y haberme permitido amar por ello a otros seres humanos tan alejados en el tiempo y en el espacio a mi persona. Inolvidable.

  5. raquel dice:

    No me gusta esta escritora. Promete al principio y acaba perdiéndose en sus historias. Muy buena base pero mal guión. La historia engancha, quieres saber el desenlace…pero gazapos…