La librería de Javier

Un punto de encuentro para los amantes de los libros

Mis críticas: Isbrük, de David Vicente

Publicado por Javier El 25/10/2017 a las 6:45 Añadir comentario

isbruk david vicente libreria javier
Isbrük
David Vicente
Pre-textos editorial
Premio Internacional de novela Corta Ciudad de Barbastro 2017
150 Páginas
13 €


Ayer recolecté tomates. Hoy los he puesto al sol. Me he convertido en mi madre.
Mi madre siempre deshidrataba los tomates al sol después de recogerlos en la huerta de la parte de atrás de la casa. Así se conservaban más tiempo y le aportaban más sabor a los platos. Eso decía. (p.11)

Leer a David Vicente, en cualquiera de sus libros, es tener una experiencia vital. Este novelista, ensayista, editor, corrector, profesor de escritura…, Aries para más señas, vuelca en cada uno de sus textos toda la vitalidad que corre por sus venas. Desde su primera novela, la originalísima Un primer paso para el hombre, y llegando a la —hasta casi ayer— última publicada, un ensayo de escritura creativa de título El arte de escribir (que se devora como si de un texto de ficción se tratara), todas sus obras son originales, breves… y sumamente intensas. Pero, sobre todo, inolvidables. Y esta nueva novela, brevísima novela, ganadora del prestigioso Premio Ciudad de Barbastro de Novela Corta 2017, de título Isbrük, riza el rizo aún más, recordándonos que no son necesarias cientos de páginas para bordar historias, moldear personajes y crear una obra inmortal de la literatura que impacte en el corazón del lector.

Anja se equivoca. Siempre he echado de menos a la hija que tuve y nunca supe cuidar. A la hija a la que nunca supe mirar cuando tenía los ojos abiertos. A la que sólo velaba sus sueños. Para la que construía cunas que nunca mecía. (p. 105)

Isbrük es tan breve e intensa que poco ha de decirse para no destrozar al lector la experiencia de, poco a poco, palabra a palabra, ir descubriendo este bello texto. Un texto que rezuma poesía en cada medida y justa frase, y del cual es imposible quitar ni una sola de esas frases sin dejar herido dicho texto. Sí diré que la trama va de una pareja sin ilusiones ni futuro que reside en un apartado lugar, Isbrük, ni siquiera un pueblo, cercano al mar, y apartado del universo, en el que cualquier atisbo de vida es casi inexistente. Y sus habitantes, hombres peces, como los tomates que cultiva Anja, la protagonista, se van secando poco a poco, día y día, año tras año, muriendo deshidratados de ilusiones, de pasiones. De amor. Y no digo más. Simplemente recomiendo leer Isbrük como recomendaría cualquier obra maestra de la literatura, por su cuidada prosa, su bella poesía y el imborrable recuerdo que deja en el lector. ¿A qué sabe? Sabe a la soledad de Pedro Páramo de Juan Rulfo, a la amargura de Los santos inocentes de Miguel Delibes y a la impotencia de que exista otra posibilidad, de La familia de Pascual Duarte de Camilo J. Cela. Ese es el sabor que deja este bello y amargo texto.

En realidad me enamoré de la tristeza de Anja. Creí que podría convertir a la chica triste en una chica feliz. Creí que podría curar mi propia tristeza curando la de Anja. No fue así. (p. 85)

David Vicente, tras desempeñar varios trabajos (mozo de almacén, operario en una panificadora industrial, camarero o vendedor de colchones, entre otros), desarrolló su carrera profesional dentro del sector editorial y el mundo de la comunicación. Ha trabajado como corrector, lector y editor para distintas editoriales; y como redactor y colaborador freelance para diversos medios de comunicación. Ejerció como jefe de redacción en el canal de literatura Literalia Televisión y se ocupó de la dirección editorial del sello independiente Ediciones Baladí. Colabora de manera asidua con artículos de opinión y textos de ficción en revistas tan prestigiosas como Zenda/ suplemento XL Semanal o Capakhine. Hasta el momento ha publicado las novelas Un pequeño paso para el hombre (Editorial Tagus, 2012; reeditado por VdB Ediciones, 2015), seleccionada como uno de los cinco mejores debuts literarios del año 2012 por El Cultural del diario El Mundo; Esto podría ser un gambito de dama, pero es una canción de amor (Editorial Almuzara, 2016) y el libro de relatos El sonido de los sapos (Editorial Tagus, 2013; reeditado por Inventa Editores, 2016). Además de la obra de teatro infantil en edición bilingüe, La hormiga que quiso ser persona (Inventa Editores, 2017). Actualmente dirige la escuela creativa La Posada de Hojalata e imparte talleres de escritura.

Isbrük es una experiencia única, una obra tan intensa como breve, cuyas palabras valen su peso en oro. Recomendar su lectura es algo tan imperioso como obvio.


About Javier

Librero sin remisión. No sé hacer otra cosa que hablar de libros y escritores.

  • Facebook
  • Twitter

Enlaces recomendados

  • planeta
  • Funambulista
  • Nórdica
  • Periférica