Los libros de Javier

Un punto de encuentro para los amantes de los libros


Una ola con sabor a pez
Núria Riera
Ediciones Bartleby
Colección Narrativa
152 Páginas
15€

Y ahora, sentado plácidamente en el salón de mi casa, con el ordenador en las rodillas, pienso en la charla que tuve con Pepo -el editor de Bartleby- sobre la portada del libro. Yo me empeñaba en que pusiera la imagen infantil de un faro con rayas. Recuerdo haberle enviado por correo electrónico el dibujo muy sencillo de un faro en una pequeña isla. Y le añadí que, con dibujar unos cielos con nubes que casi tocan la torre y una chica sentada en las rocas mirando el infinito sería lo mejor. Le decía que el libro era el cuento que todo adulto nos gusta escuchar cuando ya no tenemos edad de cuentos. Es como ese soplo de aire fresco que recibes cuando, después de un año de estar dentro de la península, huyes al mar. Ese soplo primero que sientes, con olor a mar, justo cuando llegas al borde de un acantilado y cierras los ojos para oler mejor. Porque todos, cuando queremos oler hasta el fondo algo, cerramos los ojos. Al igual que cuando besamos dejándonos hundir en la pasión. Al final Pepo me enseñó otras imágenes: una escalera de caracol de un faro que era la imagen del interior de una concha, un pulpo con innumerables patas atrapando la portada del libro… Bueno, al final la portada es esta sirena que podéis ver en lado. Una imagen evocadora, más clasica que la que yo hubiese elegido pero que, lógicamente, mira al infinito.

Los libros de la Editorial Bartleby son obras que hay que coger con cierta predisposición. Me explico. Salvando los libros de poesía, género para el que no está preparado mi cuerpo y por lo cual no los suelo escoger, las obras de ficción son por lo general de un nivel no muy «popular». No son obras placenteras o facilonas, por decirlo de alguna manera, por lo que una vez elegida una de ellas, nuestro esfuerzo ha de ser algo mayor. La narrativa de Bartleby es, por así decirlo, de cierta altura intelectual. Y es por ello por lo que, cuando me adentré en «Una ola con sabor a pez» me quedé totalmente desconcertado. ¿Seguro que Pepo Saz Paz se ha leído esta obra antes de contratarla para su edición? Claro que sí. La conozco bien, no es como ciertos críticos literarios… Y me dijo que se alejaba bastante de lo anteriormente publicado por él. Un alejamiento estilístico, no más, ya que la soberbia calidad del texto atrapa al lector irremediablemente.

El mar por dentro no es azul, ni verde. Es de un color del que nunca nos enseñaron el nombre. Y no es que las cosas tan inmensas no puedan caber dentro de una sola palabra, no es eso, ya que el amor, la muerte, la comida, el miedo, y la risa caben en un máximo de seis letras. Otra razón debe haber, U otra emoción. (Pag.80)

Una ola con sabor a pez es un bello libro en el que nos enfrentamos a nuestros miedos desde un punto de vista muy sencillo. Es la escenificación literaria de un cuento para adultos y que bien pudiera ser una parábola sobre la futilidad de nuestros actos y la importancia de las pequeñas cosas. Es ese libro que, si hubiera sido escrito por una autora norteamericana, dentro de una gran multinacional, hubiera cosechado millones de copias vendidas (cosa que deseo inmensamente a nuestro editor como agradecimiento por el buen olfato al descubrir este texto).

Mamen, de 34 años, es una mujer que ha llegado a la madurez de su vida y que, en ese punto de inflexión que todos hemos tenido (y los que no, lo tendrán irremediablemente), se replantea su vida. Pero el fallo de ella es el de desertar, tirarse al mar desde una roca, para poner punto final a su existencia. Cuando despierta, se encuentra en la habitación de un hospital, junto a una tierna niña y un grupo de gente, preocupados todos ellos, por la joven mujer. Al poco, restablecida, le encargan que cuide de otra niña en ese faro de sus sueños. Y es allí donde empezará, entre cuentos y sueños de cuando estuvo en el fondo del mar, a darse cuenta de la realidad de su existencia.

Una ola con sabor a pez es una revisión de Alicia en el País de las Maravillas pero con los olores del mar de las costas del Mediterráneo. De Menorca, me atrevería a conjeturar. Las conversaciones con Isla, la hermana de Orlanda, la chica ingresada en el hospital, que le va a enseñar a acariciar nubes; la aparición de su tío Noé, el médico que la atendió y entre los que se crea una amistad; la filosofía de vida de Abraham, el padre de las pequeñas y que confía en ella para cuidar de su hija sana; los variopintos y enternecedores personajes con los que la escritora teje su obra… y la escalera del faro con las cinco puertas pintadas. Todo este universo se nos ofrece muy cercano y entrañable. Y, consecuentemente, el texto rebosa frescura e imaginación. Las preguntas, después de leer el libro, son las siguientes: a) ¿para que edad está recomendado? b) ¿para qué tipo de lector? Mis respuestas: a) para aquellos que, aún teniendo años sobre sus espaldas quieran soñar y dejarse llevar. b) para todos aquellos que carezcan de prejuicios literarios. Lamento decirlo así pero la lectura de esta obra deja un poso muy reconfortante. No me cuestiono si es literatura de alto nivel o simple lectura para pasar una tarde agradable. Sé que, pasado un tiempo, volveré a leer esta obra porque me ha cautivado. Humor, amor, sencillez, belleza, sueños, deseos, humildad… Creo que son los ingredientes con los que Núria Riera ha cocinado esta bella novela y que recomendaré, sin duda alguna, en mi librería.

… les dejo solos y subo a mi habitación.
Recupero el móvil de mi bolsillo y lo observo. Está sin batería, mudo. Solo hace falta que apriete un botón para saber cuánta gente hay en el mundo que quiere saber de mí. Pero lo que yo querría saber ahora es de cuánta gente quiero yo saber. ¿Dónde está el botón para eso? (pag. 57)

Núria Riera Carrillo nació en Terrassa en 1975. Desde sus primeros años sintió la vocación de la escritura y ha publicado cuentos en varios medios de comunicación. Habiendo acabado periodismo, entró a desempeñar trabajos en el ámbito de la comunicación dentro de organizaciones sociales. Ha participado en antologías de cuentos en varias editoriales y «Una ola con sabor a pez» es su primera novela.

Deliciosa y perfecta, se mire por donde se mire.

P.D. ¿Cómo es posible que un editor de obras tan «elitistas» haya tenido la desfachatez de publicar algo tan bello y enternecedor y, encima, de una escritora primeriza?


About Javier

Librero sin remisión. No sé hacer otra cosa que hablar de libros y escritores.

  • Facebook
  • Twitter

Enlaces recomendados

  • planeta
  • Éride ediciones
  • Nórdica
  • Periférica