El rincón de Javier

Libros y algo de Jazz


Los misterios de Auguste Dupin, el primer detective
Edgar Allan Poe
Periférica editorial
Traducción de Ángeles de los Santos
164 Páginas
16,50 euros

Han pasado 180 años desde que Edgar Allan Poe escribiera. Los asesinaos de la rue Morgue. En estos casi dos siglos la novela policiaca ha cambiado bastante aunque, si lo miramos fríamente después de volver a leer los tres relatos ambientados en el París de comienzos del siglo XIX que en esta obra se incluyen, comprobamos que todo sigue igual.

—Podría usted haberse ahorrado esa molestia —dijo Dupin—. El ministro, presumo, no es un completo necio y, si no lo es, debe de haber anticipado esos asaltos, como es natural.
—No es un completo necio —dijo el prefecto—, pero es poeta, que me parece a mí lo más cercano a un necio. (p. 139)

Los misterios de Auguste Dupin es un reciente libro de la editorial Periférica que, con la nueva traducción de Ángeles de los Santos, nos brinda la oportunidad de ver la modernidad de los planteamientos de Poe y la perdurabilidad de un género que, sin lugar a dudas, creó hace caso dos siglos.
En el primer relato, Los crímenes de la rue Morgue, quizás el más famoso de los testos breves con toque policiaco del autor, ya se nos descubre el molde la novela policiaca que ahora mismo llena escaparates. Y no sólo escaparates, sino de la que están plagadas plataformas de series policiacas al uso. Cualquiera de los episodios de la famosa serie CSI tiene su origen en alguna de las peculiaridades de estos relatos.
En Los crímenes de la rue Morgue se nos avanza el tipo de protagonistas que llevarán a cabo el descubrimiento de estos misterios, un sagaz hombre de lógica e imaginación, Auguste Dupin, y que mantiene charlas con el interlocutor, en este caso el narrador de la obra. En este primer ejemplo se nos regala la concienzuda descripción del lugar del crímen y aledaños, elementos fundamentales para la resolución de la intriga, no sin antes dejar testimonio de la necedad e ineficacia de los medios policiales, simpre reglados con los mismos esquemas.
En los dos siguientes relatos, El misterio de Marie Rogêt y La carta robada, se nos muestran los otros dos caminos de investigación que ha de llevar cualquier intriga policiaca, la de la escrupulosa investigación forense (recordemos las series de CSI antes mencionadas o las novelas de Camilla Läckberg) y la del estudio y posicionamiento en la mente del criminal.
Estas tres tramas, con una soberbia escritura, humor y desarrollo, son una balón de oxígeno dentro de la avalancha de novelas de intriga actuales, que no hacen sino repetir una y otra vez los mismos argumentos y patrones que dictan las editoriales, a tenor del buen resultado económico que generan y la falta de exigencia del público lector.

Se puede apostar —respondió Dupin citando a Chamfort— que toda idea pública, toda convención aceptada, es una necedad, ya que ha sido acrodada por muchos. (p. 150)

Edgar Allan Poe (Boston, 1809-Baltimore, 1849) vivió una vida marcada por la necesidad y la desgracia: huérfano desde muy pequeño, escritor profesional con constantes altibajos económicos, viudo tras el fallecimiento de su joven esposa, su prima Virginia Clemm. Pero su obra sentó las bases de la literatura del futuro. Si el genio es la capacidad de «crear un tópico nuevo», como afirmaba Baudelaire (que lo tradujo y vivió poseído por este «escritor de los nervios»), de Poe surgen las reglas más fecundas de la literatura moderna. Por ejemplo, las del flaneurismo y el individuo perdido entre las masas de las ciudades. O las del cuento de terror psicológico, del que fue maestro en piezas célebres como «La caída de la Casa Usher» o «El corazón delator». O los elementos que definen el género policíaco, con las historias protagonizadas por Auguste Dupin, el primer detective. Poe fijó incluso las claves de una poesía moderna, urbana y «desromantizada» que da pie a las vanguardias del siglo XX y llevó a Stéphane Mallarmé a definirlo como «el dios intelectual de su siglo». Su muerte, con apenas cuarenta años de edad (¿alcoholismo?, ¿sobredosis?, ¿suicidio?), sigue siendo un misterio.


About Javier

Librero sin remisión. No sé hacer otra cosa que hablar de libros y escritores.

  • Facebook
  • Twitter

Enlaces recomendados

  • Disbook Libros
  • Éride ediciones
  • Viajes Arán
  • Reviews of the best cheap web hosting providers at WebHostingRating.com.