El rincón de Javier

Libros y algo de Jazz

Azafrán, un libro a rescatar

Publicado por Javier El 24/01/2022 a las 6:45 Añadir comentario


Azafrán
José Manuel García Marín
Roca Editorial
234 Páginas
Edición de bolsillo
5 €

Hace poco tuve el placer de encontrarme con una novela, «La escalera del agua», que dejó un grato recuerdo en mí y me enseñó bastantes acerca del origen de Las Hurdes y los moriscos. Ello me hizo caer en la injustificadamente olvidada por mí anterior novela del autor, con título «Azafrán» y que tiene las mismas virtudes que su posterior obra.

Ambas novelas navegan en una temática parecida y son unas historias itinerantes acerca del aprendizaje y maduración de un zagal y un hombre en épocas en que el cristianismo se extendía por la península y se producían choques de culturas. Hay bastantes nexos de unión entre ambas obras y me atrevería a decir que se complementan de una manera bastante significativa.

La maduración de Mukhtar ben Saleh, el protagonista musulmán de Azafrán, viene dada por los tres encuentros que tienen lugar en la novela/vida y que le hará tomar conocimiento de los verdaderos valores de la existencia terrena. Estos tres encuentros con un médico y sabio musulmán, con un respetado judío y con un cristiano de talante abierto y liberal le conducirán a la desembocadura de su vida y, después de recorrer Sevilla, Córdoba y Granada, le harán reposar en Almería, en donde su vida toma valor y donde se podrá dedicar a esparcir esas enseñanzas que ha ido recolectando a través de ese viaje iniciático y de conocimiento interno.

La novela goza de los conocimientos, bastante amplios, de García Marín acerca de la nomenclatura árabe de las diferentes ciudades y ríos y es una oda a los placeres terrenales y los del entendimiento. Ya en las primeras páginas se nos describe un delicioso desayuno árabe (p. 19) que nos hace replantearnos nuestros hábitos matutinos. El sentido de la vida a la que nos llama el autor, y que revierte en igual manera en su segunda novela, no es sino el fluir del agua y que aparece repetidamente en la obra. Bien por el cruce de ríos, que nos hace dejar etapas de nuestra existencia, bien con la obra del hombre en los molinos de agua que jalonan la obra y que nos hace tomar consciencia del fruto de la unión del hombre con la naturaleza o simplemente el sentido de lo que se nos escapa, de esa espiritualidad que viene reflejada por los sonidos (p. 36) y que es nexo de unión de cualquier religión en su más sublime expresión.

Pero la obra en cuestión no acaba aquí. Nos hace seguir una preciosa reflexión acerca de la interpretación y la geometría de los azulejos árabes (p. 61 y 62), nos enseña el verdadero sentido de la cábala judía (p. 124 y 125), nos descubre los ritos de las filacterias (p. 128), algo difícil de conocer a los profanos en costumbre judías y nos recorre con historia y poesía la Medina Azahara en un paseo sensual y romántico. En el texto hay asimismo una preciosa historia de amor algo más que terrenal y un elogio a los libros. Y si bien en su segunda novela había una poesía hecha prosa acerca de las bondades de los libros, en esta un librero, zorro de los negocios, sale escarmentado y sin embargo feliz, y nos regala unos elegíacos pensamientos acerca de los manuscritos.

Y la narración acaba con un poético ensamblaje entre las tres religiones y los estambres del azafrán, título del libro y telón de los pensamientos del autor.

Azafrán es una obra que, al igual que La escalera del agua, atrapa desde el primer momento y que se lee de un tirón. Y para los que no somos muy duchos en la narrativa histórica nos deja una primera piedra para quitarnos esa espinita que llevamos clavada y nos inclina a nuevas aventuras en este apartado.


About Javier

Librero sin remisión. No sé hacer otra cosa que hablar de libros y escritores.

  • Facebook
  • Twitter

Enlaces recomendados

  • Disbook Libros
  • Éride ediciones
  • Duomo Editorial
  • Almuzara editorial