La librería de Javier

Un punto de encuentro para los amantes de los libros

Oporto II: una ciudad para enamorarse

Publicado por Javier El 12/08/2010 a las 7:35 Añadir comentario

Después de la impresión imborrable de la librería Lello, pasaremos revista a otros sitios de interés y que pueden ser agenda para futuros viajeros.


Paso obligado en esta bella ciudad es la Cafetería Majestic, aunque su nombre en los primeros tiempos fue Elite hasta el año 1990 en que se reformó. Su insuperable fachada estilo “belle epoque”, unida a esa ebanistería de madera tan trabajada, los incontables espejos y vidrieras y el clásico mobiliario, hacen de esta cafetería, situada en la rua de Santa Catarina, paso obligado. Y el servicio de mesas es también algo a destacar. Pocos placeres justo al llegar a esta ciudad pueden ser comparables a una parada para degustar un buen café en su terraza o en el interior. Fue reducto en sus buenos tiempos de artistas y escritores y hoy, totalmente restaurado, ha recuperado su esplendor original.


Bello y alternativo es también el lugar de encuentros llamado “Galería de París”. Esta cafetería se halla en la calle Carmelitas, a la vuelta de la esquina de la librería Lello. Un amplio y muy original lugar en el que se dan cabida todo tipo de aparatos y objetos decorativos. En un amplio salón de café, y rodeados de estanterías hasta el techo podemos apreciar colecciones de guitarras, molinillos de café, “pick.-ups” de época y hasta una serie de trituradoras de carne de principios del siglo pasado. El ambiente es muy juvenil y decadente y tienen asimismo a disposición del personal una serie de tartas caseras nada desdeñables. A tener en cuenta la taza de water colgada en la pared.


En la misma calle que esta cafetería, y separada por unos pocos metros nos encontramos con “Fernández, Mattos & Ca. Lda.”. Una antigua tienda de objetos coloniales en dos amplias plantas de nombre original “Fabrica e armazém das Carmelitas”. Sus artículos de regalo, de diseño ultramoderno y otros, la mayoría, con toques nostálgicos, nos pueden hacer pasar un buen rato de añoranza y caer siempre en algo digno de tener en casa. Es de destacar las vistas desde la balconada al final de la primera planta del edificio así como la bella escalera decorada en su pared frontal con un vuelo de infinitas golondrinas (que venden, claro está, en este establecimiento para decorar nuestro apartamento)


Por último os destacaré un bello sitio pero totalmente alejado del centro. Siguiendo la gran avenida da Boavista, justo al final de ella, y en pleno océano Atlantico nos encontramos con “Shis”, al lado del Castelo do Queijo, un bello restaurante japonés metido en la arena de la playa. Su construcción, en madera, cristal y muebles blancos le da un toque chill out muy placentero. Y sus cristaleras en todo el perímetro le procuran unas noches bellas y tranquilas con una iluminación perfecta. He de advertir que en días de calor, al mediodía no hay quien pare ya que es como una pecera… El artífice de la carta y del ambiente de este establecimiento es Antonio Vieira. Sólo comentaros que es un precioso sitio para una velada romántica. El enlace para reservas es este.

En un próximo tercer capítulo os acabo de contar los sitios más destacables de esta bella ciudad..