La librería de Javier

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Tus críticas: El Gusano del Mezcal

Publicado por Javier El 22/07/2008 a las 22:47 Un Comentario

El gusano del mezcalHace 3 ó 4 semanas hice mi visita quincenal/mensual a La Librería de Javier. Como siempre, estuve un buen rato hojeando varios libros para al fin, como siempre, pedir consejo a Javier sobre qué libro me recomendaba. Una vez que Javier conoce tus gustos, acierta siempre, o al menos conmigo nunca se ha equivocado.

Me recomendó El Gusano del Mezcal. He de reconocer que las primeras páginas me dejaron un poco indiferente, seguramente porque en esos días estaba con la cabeza en otras cosas. Pero poco a poco, te sumerges en la historia, que avanza rápida hacia su final, no por esperado, sorprendente.

Eliseo, el anciano que ha vivido intensamente, pero que guarda un secreto que le corrompe más que el cáncer que lo mata todos los días y Augusto, el joven desesperado y perdido que no tiene otro horizonte en su vida que ver dejar pasar los días con desesperanza. Ambos personajes son dos seres antagónicos que se necesitan el uno al otro, uno para morir tranquilo y el otro para sacar todos sus miedos de su misera existencia.

El lenguaje, contundente, la historia, dura, pero ejemplar. Todos tenemos siempre una última oportunidad para culminar nuestros deseos más intimos.

Recomiendo la lectura de El Gusano del Mezcal, un libro sobre la vida.

Miguel Ángel Rueda


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Librero sin remisión. No sé hacer otra cosa que hablar de libros y escritores.

Una respuesta hasta ahora.

  1. Juan Carlos Redondo dice:

    Por momentos me ha dado la sensación de estar leyendo más de un libro a la vez. Lo cual durante la mitad del libro me ha tenido un poco desorientado, por la cantidad de historias que se mezclan en la novela, una vez orientado me ha atrapado con tal fuerza que no he podido dejar de leer hasta el final, el cual me ha parecido insuperable, por lo cual quisiera felicitar al autor. Todos sabemos cuántos libros muy buenos dejan de serlos cuando llegan a sus ultimas páginas, no es el caso de este. Desde aquí quiero aprovechar para agradecer a Miguel Sandín la dedicatoria de su libro y no dejar de felicitarle.